
17 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió ayer contra sus socios internacionales, calificándolos de «ingratos» ante la negativa de enviar buques militares para escoltar petroleros. El mandatario expresó su frustración específicamente hacia Alemania, España, Italia y el Reino Unido, señalando que, tras décadas de protección estadounidense, estos países muestran una notable falta de entusiasmo. Trump asegura que Washington no depende de nadie para reabrir el paso marítimo, pero exige una coalición que asuma los costos y riesgos de la seguridad global.
En un gesto simbólico que refuerza su postura, el republicano publicó en la red social X un mapa donde renombró la zona como el estrecho de America. El argumento central del mandatario es que Estados Unidos apenas obtiene el 1% de su petróleo de esa vía, mientras que naciones como Japón, China y varios países europeos dependen de ella en porcentajes mucho mayores. Según el jefe de la Casa Blanca, es momento de que quienes más se benefician del flujo comercial den un paso al frente y colaboren con recursos económicos y navales.
Éxitos militares y el debilitamiento de Irán
A pesar de las tensiones diplomáticas, el mandatario destacó lo que considera una campaña militar sumamente exitosa contra el régimen iraní. Según sus declaraciones, las fuerzas estadounidenses han atacado más de 7 mil objetivos, logrando reducir en un 90% el lanzamiento de misiles y en un 95% los ataques con drones enemigos. Trump afirmó que se han aniquilado más de 100 buques y todos los barcos minadores en el estrecho de America, aunque estos datos no han sido respaldados por pruebas documentales independientes hasta el momento.
Por otro lado, el presidente sugirió que el liderazgo en Teherán se encuentra en una situación de caos absoluto y debilidad. Mencionó que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, podría estar gravemente herido o incluso muerto, afirmando que «nadie dice que esté sano». Esta incertidumbre sobre quién manda en Irán, según Trump, es lo que ha llevado a la república islámica a buscar negociaciones para poner fin a la guerra en el estrecho de America, mientras el Pentágono continúa concentrando sus ataques en la industria militar iraní.





