
13 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. El Observatorio Legislativo de Quintana Roo emitió un reporte crítico donde señala que la actual Legislatura no solo es una de las más costosas del país, sino también una de las menos eficientes. Según el estudio, el presupuesto asignado para el ejercicio de 2026 supera los 536 millones de pesos, de los cuales la gran mayoría se consume en el pago de nómina para más de 600 empleados. Esta situación financiera contrasta con el trabajo real de los diputados, quienes han sido señalados por tener un desempeño que deja mucho que desear en comparación con el dinero público que reciben mes con mes.
A pesar de que las cifras oficiales muestran un número considerable de decretos aprobados, el análisis revela que la productividad de los diputados actuales es engañosa. El 61 por ciento de los asuntos aprobados no nacieron de los legisladores, sino que fueron enviados por el Poder Ejecutivo, los ayuntamientos o el Congreso de la Unión. Esto significa que los representantes locales están funcionando más como una oficina de trámite que como una fuente original de leyes, dejando de lado su responsabilidad de crear propuestas propias que atiendan las necesidades de la gente.
Falta de debate y control constitucional
Uno de los puntos más preocupantes destacados por Eduardo Galaviz Ibarra es la falta de análisis en las leyes que se aprueban «al vapor». La labor legislativa se ha visto empañada porque muchas de las iniciativas enviadas por el Gobierno del Estado se aprueban sin observaciones, solo para ser corregidas después por la Suprema Corte. Instituciones como la Comisión Nacional de Derechos Humanos han tenido que intervenir en más de diez ocasiones para invalidar leyes sobre movilidad o expropiación que los diputados locales no supieron revisar de manera correcta.
Esta dinámica ha provocado que el Congreso pierda su esencia de parlamento, ya que el debate de ideas es prácticamente inexistente y las sesiones se han vuelto rutinarias. La actividad de los legisladores de oposición también fue calificada como lamentable, pues no han logrado coordinarse ni siquiera para presentar propuestas conjuntas que hagan contrapeso a la mayoría. Salvo intervenciones aisladas de algunos representantes, el recinto legislativo carece de una discusión real que beneficie la transparencia y el estado de derecho en la entidad.
Desempeño individual y rezago en iniciativas
El informe también puso nombres sobre la mesa al evaluar el rendimiento de los diputados de forma individual, destacando que varios integrantes de partidos como el Verde Ecologista, Morena y el PAN no han presentado ni una sola iniciativa propia. Entre los casos mencionados destaca el de Ángel Álvarez Cervera con la menor eficiencia, y el de la diputada Reyna Tamayo, cuya única aportación relevante fue la creación de un día para jubilados. Este desinterés por el trabajo técnico legislativo es lo que mantiene el presupuesto en niveles altos sin resultados tangibles.





