
La aplicación de mensajería WhatsApp anunció una nueva función diseñada especialmente para menores de edad: cuentas supervisadas por padres o tutores. Esta actualización permitirá que los adultos tengan mayor control sobre la actividad de sus hijos dentro de la plataforma, con el objetivo de reforzar la seguridad digital y reducir riesgos en línea.
El sistema funcionará mediante la vinculación del teléfono del menor con el dispositivo del padre o tutor, desde donde se podrán administrar los principales ajustes de la cuenta. De esta forma, los adultos podrán gestionar las interacciones del menor sin necesidad de acceder directamente al contenido de sus conversaciones.
Entre las funciones que los padres podrán bloquear o controlar se encuentra quién puede enviar mensajes o realizar llamadas al menor, así como las solicitudes provenientes de números desconocidos. También podrán decidir a qué grupos puede unirse el usuario y revisar peticiones de contacto antes de que el menor las acepte.
Además, los tutores podrán ajustar configuraciones de privacidad como la visibilidad del perfil o las interacciones con otros usuarios. Todas estas opciones estarán protegidas con un PIN especial, lo que evitará que los menores cambien las restricciones sin autorización.
A pesar de estos controles parentales, la empresa aseguró que las conversaciones seguirán siendo privadas. Los mensajes y llamadas continuarán protegidos por cifrado de extremo a extremo, lo que significa que ni la plataforma ni los padres podrán leer el contenido de los chats.
La función comenzará a implementarse de manera gradual en distintos países durante los próximos meses. Con esta medida, Meta Platforms —empresa propietaria de WhatsApp— busca equilibrar seguridad, privacidad y supervisión para que los menores puedan usar la aplicación con mayor protección en el entorno digital.





