
12 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. La emblemática ciudad de San Miguel de Allende se vistió de gala para recibir una sesión solemne del Congreso local, conmemorando el bicentenario de su elevación a la categoría de ciudad. Este acto histórico reunió a los tres Poderes del Estado en la explanada del Jardín Principal, un lugar que ha sido testigo de los eventos más relevantes de la región. Durante la ceremonia, se recordó con emoción el decreto del 8 de marzo de 1826, fecha en la que la antigua Villa de San Miguel el Grande cambió para siempre su destino y nombre.
El alcalde Mauricio Trejo Pureco fue el encargado de dar la bienvenida a las máximas autoridades de Guanajuato, incluyendo a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo. En su mensaje, el edil resaltó que este nombramiento como ciudad es el resultado del esfuerzo de muchas generaciones que han trabajado para construir una identidad única. El evento no solo fue un acto protocolario, sino un reconocimiento a casi cinco siglos de historia que han dado forma a este destino que hoy es admirado por personas de todo el mundo.
Un compromiso con la esencia y la historia
Uno de los momentos más destacados de la sesión fue el llamado a la unidad y a la preservación del patrimonio. El presidente municipal subrayó que el desarrollo de la localidad no debe basarse en una modernización desmedida, sino en la conservación de su esencia. Este título de ciudad otorgado hace dos siglos conlleva la responsabilidad de proteger la arquitectura y las tradiciones que la hacen especial. Los legisladores y representantes del Poder Judicial coincidieron en que San Miguel es un símbolo inquebrantable de la identidad guanajuatense.
La historia de la ciudad está profundamente ligada a la lucha por la libertad de México, especialmente por su vínculo con el insurgente Ignacio Allende. Durante la conmemoración, se recordó que el rango de ciudad fue un homenaje directo a este héroe nacional, consolidando el papel del municipio como cuna de la independencia. La presencia de las distintas fuerzas políticas en el evento demostró que, por encima de cualquier postura ideológica, existe un frente común dedicado a celebrar la grandeza de este pueblo mágico y sus habitantes.





