
10 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. El gobierno de Cuautitlán Izcalli, encabezado por el alcalde Daniel Serrano, anunció un paso histórico en la recuperación ambiental del municipio al confirmar que el embalse local ha quedado completamente libre de maleza acuática. Gracias a una serie de faenas coordinadas entre personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y trabajadores de los ayuntamientos de Nicolás Romero e Izcalli, se logró eliminar por completo la presencia de lirio y lentejilla. Estas plantas representaban una amenaza constante para el ecosistema, pero tras un intenso operativo de limpieza, el cuerpo de agua ha recuperado su superficie despejada.
De acuerdo con las autoridades municipales, el éxito de esta intervención es fundamental para el proyecto de saneamiento que impulsa el gobierno federal, ya que el agua de este sitio está catalogada actualmente como de «buena calidad». El presidente municipal destacó que uno de los síntomas más claros de esta pureza es la ausencia de malos olores en la zona, lo cual beneficia directamente a las comunidades que rodean este recurso hídrico. Este avance permite que el embalse del Estado de México sea visto ahora como un modelo de recuperación ambiental exitoso mediante la colaboración institucional.
Acciones contra la plaga en la reserva de agua mexiquense
El origen del problema se remonta a la administración pasada, cuando el depósito irresponsable de mil camiones de cascajo provocó la formación de cinco represas artificiales que facilitaron el crecimiento desmedido de la vegetación nociva. La directora de Sustentabilidad y Medio Ambiente, Lily Marlenne Chávez Campuzano, explicó que estos diques alteraron el flujo natural del líquido, permitiendo una invasión extensa de lentejilla. No obstante, con el despliegue de elementos militares y brigadas locales, se retiraron manualmente diez metros cúbicos de plantas, frenando así el deterioro de la fuente hídrica de Izcalli.
Para evitar que la plaga se extendiera nuevamente, el personal técnico instaló mangueras de contención especiales que delimitaron las áreas afectadas, facilitando las labores de retiro permanente. Esta estrategia de barreras físicas, combinada con el trabajo manual constante de los equipos de sustentabilidad, fue la clave para limpiar las cinco micro lagunas que se habían generado por el cascajo. Ahora, con la superficie libre de obstáculos verdes, el vaso de almacenamiento local se prepara para entrar en una nueva etapa de aprovechamiento tecnológico y potabilización.
Infraestructura y futuro para la represa de Cuautitlán Izcalli
Como parte de los compromisos para el aprovechamiento de este recurso, el gobierno municipal donará un predio donde se instalará una planta de rebombeo de alta capacidad. Esta infraestructura será financiada y colocada por el gobierno federal, integrando este sitio a los 16 megaproyectos hídricos prioritarios de la Presidencia de la República. Cada viernes, especialistas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y autoridades locales mantienen mesas de trabajo para dar seguimiento técnico a la situación, asegurando que el depósito de agua de Guadalupe cumpla con los estándares necesarios para el consumo humano.




