
Los precios internacionales del petróleo registraron significativos aumentos este 6 de marzo de 2026, impulsados por tensiones en Medio Oriente que han generado preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro energético.
Los futuros del crudo Brent superaron los 90 dólares por barril, marcando niveles máximos no vistos desde mediados de 2024, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también escaló con fuerza, reflejando un alza semanal generalizada en los mercados energéticos.
Esta tendencia alcista está relacionada con la creciente incertidumbre en el Estrecho de Ormuz y la región del Golfo Pérsico, una ruta clave por donde transita aproximadamente 20 % del suministro mundial de crudo, y que ha sufrido bloqueos y reducción de exportaciones.
Analistas y gobiernos advierten que, si el conflicto persiste, el precio del petróleo podría seguir subiendo e incluso alcanzar niveles aún más altos debido a la menor disponibilidad de barriles para el mercado global.
Los movimientos en los precios del Brent y el WTI también tienen impacto en las expectativas de inflación global y en los precios de combustibles derivados, lo cual podría repercutir en economías y consumidores en todo el mundo.





