
JOSÉ MARÍA MORELOS, MX.– El precio del limón registró un repunte este fin de semana al alcanzar hasta 400 pesos por reja en campo, informó el representante de los productores del ejido Kancabchen, José Aristeo Cahuich Cam. De acuerdo con el productor, actualmente la reja se comercializa entre 350 y 400 pesos directamente en parcela, principalmente ante la baja disponibilidad del cítrico.
Explicó que compradores están asegurando carga desde el campo para garantizar producto, ya que en esta temporada la oferta todavía es limitada. “El sábado se llegó a pagar hasta 350 o 400 pesos la reja de limón, mayormente en campo”, señaló, al destacar que marzo, abril y mayo suelen ser meses favorables para el precio del limón en José María Morelos.
Baja producción y plagas afectan al campo
Aunque hay fruta en las huertas, el productor reconoció que aún no alcanza el tamaño requerido por el mercado. Esta situación ha frenado el volumen de comercialización, ya que la mayoría de los compradores exige estándares específicos de calidad y calibre. Por ello, pese al buen precio del limón en campo, la producción todavía no cumple con la demanda esperada.
Al referirse a la diferencia entre el costo en parcela y el que se refleja en mercados y centros de abasto, explicó que el aumento responde a gastos de traslado e intermediación. Estos factores terminan elevando el precio final al consumidor, aunque en origen el pago sea menor. “Aunque suba mil pesos, si no hay producto, de nada sirve”, expresó.
El representante estimó que en dos o tres semanas podría incrementarse la disponibilidad, lo que ayudaría a estabilizar el mercado y regular el flujo de venta. Sin embargo, advirtió que los productores enfrentan otros desafíos, como fallas constantes en el suministro eléctrico, que afectan sistemas de riego, así como presencia recurrente de plagas que dañan las plantaciones.
Como contexto, especialistas agrícolas señalan que el limón es uno de los productos más sensibles a cambios climáticos y a variaciones en costos de insumos. En estados productores del sureste, como Quintana Roo, las interrupciones eléctricas impactan directamente en el bombeo de agua y en los sistemas de conservación. Además, plagas como el minador de la hoja o el dragón amarillo pueden reducir la producción si no se aplican controles adecuados, lo que complica aún más la estabilidad del precio del limón en la región.





