
Las autoridades de salud mexicanas confirmaron que el brote de sarampión en el país continúa su expansión, alcanzando más de **12 000 casos registrados hasta el 27 de febrero de 2026, con transmisión activa en varias entidades y un aumento sostenido de contagios. Según expertos, este repunte pone en alerta a los sistemas de vigilancia epidemiológica por el alto nivel de transmisión del virus entre poblaciones no totalmente vacunadas.
El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus, puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños y grupos vulnerables, y se propaga con facilidad a través de gotículas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
Los datos oficiales muestran que la transmisión no solo se concentra en una sola región, sino que diversos estados como Chihuahua, Jalisco, Chiapas y Ciudad de México lideran las cifras de casos confirmados, con poblaciones urbanas y rurales afectadas en múltiples frentes.
Este brote también ha estimulado esfuerzos para reforzar la vacunación: recientemente, llegaron al país casi un millón de dosis de vacuna contra el sarampión para ampliar la cobertura entre niños y adultos susceptibles, como parte de la respuesta de salud pública para contener la expansión del virus.
La situación epidemiológica en México se enmarca en un contexto regional de reemergencia del sarampión en la Región de las Américas, donde, según datos históricos, se han registrado aumentos considerables de casos tras décadas de control, debido en parte a brechas en la cobertura de vacunación.
Expertos recomiendan a la población revisar sus esquemas de vacunación y acudir a los servicios de salud para recibir las dosis necesarias, especialmente en zonas con mayor intensidad de transmisión, como medida clave para frenar la propagación de este brote que mantiene a las autoridades en alerta máxima.





