
El abogado que ha sacudido la corte federal del Distrito Sur de Nueva York con una solicitud explosiva: pedir que se cancele el proceso abierto en su contra por supuestas violaciones legales graves. Barry Pollack, defensor del mandatario, argumenta que el juicio violaría derechos fundamentales y amenaza con abandonar el caso si no se le concede esta medida.
Según Pollack, Estados Unidos ha bloqueado las cuentas de Maduro, impidiéndole pagar los honorarios de su defensa privada, lo que constituiría una violación directa del debido proceso y del derecho constitucional a un abogado. La petición, presentada el jueves 26 de febrero, acusa al gobierno estadounidense de obstaculizar la justicia de manera “irreparable”.
El litigante recordó a la corte que Maduro solicitó previamente una licencia para recibir recursos del gobierno venezolano y poder financiar su defensa, pero que esta petición ha sido negada debido a las sanciones de la OFAC. Ni siquiera terceros autorizados han podido transferir los fondos, dejando al líder venezolano prácticamente sin herramientas legales.
El impacto, advierte Pollack, es más profundo: la imposibilidad de contar con recursos afecta la capacidad de investigar y preparar la defensa, poniendo en riesgo la legitimidad de cualquier sentencia futura. “Estamos ante un escenario donde el derecho a una defensa adecuada se encuentra amenazado”, señala el escrito presentado ante la corte.
Para reforzar su posición, el equipo de defensa citó la ley venezolana, donde el Estado tiene la obligación de cubrir los costos legales de su presidente. Henry Rodríguez, abogado de la Fiscalía General de Venezuela, confirmó que están listos para transferir los fondos necesarios, pero las sanciones y bloqueos de EU siguen impidiendo la operación.

