
Una revelación sacudió el panorama de seguridad en México luego de que un presunto operador financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) confesara ante las autoridades el alcance de las ganancias que la organización obtenía en distintos municipios del país. La declaración, dada a conocer por el diario Milenio, expone con detalle la estructura económica que sostenía a uno de los grupos criminales más poderosos de México.
De acuerdo con el testimonio, el cártel mantenía un control financiero meticuloso por regiones, donde cada municipio representaba una fuente específica de ingresos. Las ganancias provenían presuntamente de actividades como el cobro de piso, el narcotráfico y otras operaciones ilícitas que eran registradas con precisión. El operador describió cómo los recursos fluían de manera organizada hacia niveles superiores de la estructura criminal, consolidando una red económica altamente rentable.
La confesión también detalla que existía una especie de “cuota” estimada por territorio, lo que permitía a la organización proyectar ingresos mensuales con notable exactitud. Según la información revelada, algunos municipios generaban cifras millonarias cada mes, convirtiéndose en piezas clave dentro del engranaje financiero del grupo. Esta sistematización evidencia el grado de planeación con el que operaba la organización.
Autoridades federales consideran que esta declaración podría ser determinante para desmantelar rutas de financiamiento y ubicar a otros implicados dentro de la red. La información proporcionada no solo expone montos y métodos, sino también nombres, responsabilidades y mecanismos de traslado de dinero, lo que abre nuevas líneas de investigación en distintos estados del país.
Expertos en seguridad señalan que el golpe a las finanzas de los grupos delictivos es una de las estrategias más efectivas para debilitarlos. Al revelar cómo se distribuían y concentraban las ganancias por municipio, la confesión ofrece una radiografía interna que pocas veces sale a la luz pública. Esto podría marcar un precedente en la lucha contra las estructuras financieras del crimen organizado.

