
La exsecretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, rompió el silencio sobre la presencia de Ghislaine Maxwell en la boda de su hija Chelsea Clinton en 2010. El tema volvió a la discusión pública tras la difusión de documentos judiciales que mencionan que Maxwell asistió a ese evento familiar en medio de investigaciones relacionadas con Jeffrey Epstein.
Durante una conferencia de prensa, Clinton admitió que conocía a Maxwell, aunque describió la relación como superficial. Explicó que la hoy condenada no fue una invitada directa de la familia, sino que acudió como acompañante de otra persona que sí estaba en la lista oficial. Sin embargo, evitó profundizar más en el tema y declinó responder preguntas adicionales.Documentos judiciales reavivan la polémica
La controversia se reactivó luego de que se hicieran públicos archivos judiciales vinculados a una demanda civil presentada por Virginia Giuffre, una de las principales acusadoras de Epstein. En esos documentos se señala que Maxwell no acudió a una declaración jurada programada para el mismo día en que se celebró la boda de Chelsea Clinton.
El llamado caso Epstein ha mantenido bajo escrutinio a múltiples figuras públicas que en el pasado tuvieron contacto social o político con el financiero. Aunque Hillary Clinton no enfrenta cargos en relación con el proceso, la presencia de Maxwell en un evento privado de alto perfil volvió a generar cuestionamientos sobre los círculos sociales vinculados al magnate.Comparecencias ante el Congreso

Las declaraciones de Clinton se produjeron después de una extensa comparecencia a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Allí fue interrogada sobre distintos aspectos relacionados con el caso Epstein y sus conexiones con figuras influyentes.

