
26 DE FEBRERO DEL 2026 – LOCAL. El norte de Quintana Roo se prepara para marcar un hito en la conservación marina con la creación del primer espacio dedicado exclusivamente a la protección de tiburones y rayas. Luis Lombardo Cifuentes, director de la organización Saving Our Sharks, anunció que se trabaja intensamente para resguardar más de 250 mil hectáreas de ecosistemas marinos. Este proyecto tiene como meta principal detener la pesca comercial y deportiva en la zona, permitiendo que las poblaciones de estos animales crezcan de manera natural y segura, lejos de las redes y los anzuelos.
Lo más destacado de esta iniciativa es que nace del corazón de la comunidad, específicamente de los pescadores de la cooperativa Patria y Progreso de Isla Mujeres. Estos trabajadores, que antes eran los principales productores de tiburón, han decidido cambiar su rumbo hacia un modelo de conservación. Al transformar este espacio en un santuario de vida marina, los antiguos pescadores ahora se convertirán en los principales guardianes del océano, apostando por el turismo de naturaleza en lugar de la extracción que agota los recursos.
De la pesca tradicional al éxito del turismo sustentable
El cambio de visión tiene una base económica muy sólida, ya que un tiburón vivo vale mucho más que uno pescado. Mientras que un kilo de carne de tiburón se vende por apenas 20 pesos, un tour de avistamiento puede generar ingresos de hasta 250 dólares por persona en pocos minutos. Al establecer este área de protección pesquera, se busca que los habitantes locales obtengan mayores beneficios económicos a través de actividades turísticas responsables, siguiendo ejemplos exitosos como los que ya ocurren en lugares como las Bahamas.
Actualmente, ciudades como Playa del Carmen ya reciben a miles de turistas interesados en nadar con estos impresionantes animales, mientras que en Isla Mujeres la actividad apenas comienza a crecer. Los especialistas estiman que, a lo largo de su vida, un solo ejemplar puede generar más de 200 mil dólares mediante el turismo. Por ello, la implementación de este sitio de resguardo marino no solo salva especies en peligro, sino que asegura el futuro financiero de las familias costeras que dependen directamente de la salud del mar.
El Shark Safari y la riqueza de nuestras aguas
En las aguas del Caribe Mexicano habitan 24 especies de tiburones, incluyendo algunas tan imponentes como el tiburón martillo, el tigre y el toro. Para aprovechar esta biodiversidad sin dañarla, se han lanzado estrategias como el «Shark Safari», un recorrido diseñado para interactuar de forma respetuosa con el tiburón sedoso. Este tipo de esfuerzos demuestran que el enclave de conservación pesquera es posible gracias a que la región cuenta con la infraestructura necesaria y el respaldo de la sociedad para cuidar su riqueza natural.
Se espera que los trámites legales para formalizar este espacio queden listos a mediados de este año, consolidando al norte del estado como un ejemplo mundial. El objetivo final es que Quintana Roo no solo sea famoso por sus playas, sino también por ser un punto de recuperación pesquera donde la vida silvestre y los seres humanos convivan en armonía. Con esta estrategia, se garantiza que las futuras generaciones de pescadores y turistas puedan seguir admirando la majestuosidad de los tiburones en su hábitat natural.

