
La Cancillería rusa acusó a Estados Unidos de retomar una conducta propia de los imperios coloniales del siglo XIX, afirmando que el país norteamericano está actuando como fuente de tensiones geopolíticas en varias regiones del mundo. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa, en las que señaló que Occidente, y especialmente Washington, son responsables del deterioro de la situación internacional.
Zajárova argumentó que Estados Unidos ya no oculta sus intenciones y que su política exterior sigue patrones parecidos a los de las potencias coloniales del siglo XIX. Según la vocera, esto es visible en la manera en que Washington actúa en asuntos globales, sin prestar atención al derecho internacional.
Críticas de Rusia a la política exterior estadounidense
Durante su intervención, la portavoz rusa vinculó varios conflictos actuales —incluyendo el de Ucrania y las tensiones alrededor de Cuba e Irán— como piezas de un mismo engranaje. Aseguró que estos casos reflejan los efectos de la política exterior occidental que, en su opinión, busca preservar su dominio global, aunque este “se les escapa”.
La portavoz señaló además que al principio Washington intentaba ocultar estas intenciones, pero que ahora las expresa de manera más abierta, lo que refleja, según ella, un retorno a estrategias geopolíticas propias de los imperios coloniales del pasado.
Histórico del término colonial en la política internacional
La referencia a los “imperios coloniales del siglo XIX” evoca una era histórica en la que las potencias europeas dominaban territorios en África, Asia y América, mediante sistemas de control político y económico que buscaban expandir su poder. Ese modelo de dominación fue ampliamente cuestionado y, con las oleadas de independencia de las colonias, entró en declive hacia mediados del siglo XX.
Pese a que Estados Unidos no fue un imperio colonial clásico como los de Francia o Gran Bretaña, sí ha sido señalado por analistas en diversas ocasiones de ejercer influencia política, económica y militar en otras regiones, lo que algunos expertos modernos denominan “neocolonialismo”. Estas interpretaciones sostienen que el poder estadounidense ha utilizado su posición para influir en gobiernos y mercados, especialmente en América Latina y África.
Repercusiones diplomáticas y geopolíticas
Las acusaciones de Zajárova no son nuevas en la retórica diplomática rusa; Moscú ha criticado durante años lo que considera una hegemonía estadounidense que socava la soberanía de otros países. Sin embargo, estas declaraciones se producen en medio de tensiones persistentes entre Rusia y Occidente, principalmente por la guerra en Ucrania y las sanciones internacionales impuestas a Moscú.
El uso del argumento histórico del colonialismo por parte de Rusia apunta a posicionarse como opositor a una política occidental que, según Moscú, intenta perpetuar relaciones de poder desiguales a nivel global.

