
Este jueves, los precios del petróleo crudo registraron movimientos mixtos en los mercados internacionales, en medio de un contexto geopolítico y económico que mantiene a los inversores atentos a sucesos globales. Según datos del mercado, el crudo Brent cotizó alrededor de los $70.03 – $71.12 por barril, mientras que el WTI de Estados Unidos se ubicó cerca de los $64.36 – $65.65 por barril, con ligeras variaciones según la hora de la jornada.
Una de las principales razones detrás de la baja reciente es un fuerte aumento de inventarios de petróleo crudo en Estados Unidos, que registró un incremento de más de 16 millones de barriles en la última semana, su mayor salto en años, según datos oficiales. Este fenómeno presionó a la baja los precios, ya que sugiere un exceso de oferta en un mercado que esperaba señales de mayor demanda.
Sin embargo, los precios no se desplomaron gracias a las tensiones geopolíticas persistentes, particularmente entre Estados Unidos e Irán, que podrían poner en riesgo el suministro energético global. Estas preocupaciones han funcionado como un “seguro” que limita la caída de los precios, manteniéndolos cerca de máximos de siete meses en algunos momentos de la semana.
A pesar de esta presión bajista por inventarios, otros informes internacionales sugieren que aún hay interés en el mercado por la posibilidad de interrupciones de suministro, lo que mantiene el crudo en rangos elevados. Tener este equilibrio entre stocks abundantes y riesgos geopolíticos es lo que explica las variaciones relativamente moderadas entre los niveles actuales y los picos recientes que han observado ambos indicadores.
El comportamiento del petróleo también influye directamente en otros precios energéticos, como el de los combustibles y el gas en distintos países, además de afectar las expectativas de inflación y las estrategias de inversiones a corto y mediano plazo.

