
El abatimiento de Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desató un violento temblor social en varias regiones de México este fin de semana. Lo que en principio fue un operativo militar exitoso para capturar al capo terminó por sumergir a ciudades como Guadalajara en una ola de pánico, disparos, bloqueos y turistas encerrados buscando resguardo.
Todo comenzó el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, donde fuerzas federales localizaron al narco más buscado del país tras un operativo que involucró inteligencia y armas de alto calibre. Tras un intenso enfrentamiento, “El Mencho” y varios de sus escoltas murieron, pero lo que vino después tomó por sorpresa incluso a las autoridades.
La muerte del capo no fue un cierre tranquilo: en respuesta, miembros del CJNG organizaron ataques con fuego en carreteras, bloqueos con vehículos incendiados y tiroteos que paralizaron partes de Jalisco y otras entidades. En Guadalajara, tercera ciudad más grande del país, los negocios cerraron, las clases se suspendieron y ciudadanos se refugiaron mientras el gobierno activaba un “código rojo” para contener el caos.
Entre los momentos más dramáticos, más de mil turistas quedaron atrapados en el Zoológico de Guadalajara durante casi 24 horas, sin poder salir por la violencia desatada en calles y carreteras, hasta que finalmente fueron liberados por autoridades.
El impacto no se limitó solo a la ciudad: en la autopista Guadalajara–Puerto Vallarta, presuntos sicarios detuvieron y quemaron vehículos incluyendo un autobús con 15 turistas de la tercera edad, quienes fueron rescatados luego de quedar varados por narcobloqueos.

