
El exfutbolista uruguayo Sebastián Andrés Canobra Acosta, de 29 años, fue enviado a prisión preventiva por 90 días luego de destruir la tobillera electrónica que llevaba como medida cautelar y arrojarla al techo de un local de comida rápida en el departamento de Maldonado, Uruguay.
La decisión fue adoptada por el Juzgado de 4º Turno de San Carlos, que dispuso su imputación formal mientras avanza la causa judicial en su contra, según informaron medios locales.
De finalista mundialista a imputado
Canobra fue considerado una de las promesas del fútbol uruguayo tras integrar la selección Sub-17 que disputó la final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en 2011. Aquel equipo llegó hasta el partido decisivo del torneo juvenil, generando grandes expectativas en torno a varios de sus jugadores.
Mediocampista con buen manejo de balón y proyección ofensiva, su talento despertó ilusión en el entorno deportivo. Sin embargo, su carrera profesional no logró consolidarse en los años siguientes.
Debutó en marzo de 2015 en la Primera División uruguaya con Atenas de San Carlos, donde disputó 14 partidos oficiales. Posteriormente pasó por otras instituciones y tuvo una experiencia en el exterior, en un club de Curazao, aunque sin alcanzar continuidad ni estabilidad deportiva.





