
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, acusó a Kiev de intentar desestabilizar políticamente a su país mediante un supuesto “bloqueo del petróleo”, con el objetivo de influir en las elecciones y propiciar un cambio de Gobierno en Budapest.
Según afirmó en sus redes sociales, el presidente ucraniano Vladímir Zelenski estaría buscando provocar una escasez de combustible en Hungría en las semanas previas a los comicios. “Los ucranianos saben exactamente qué hacen y por qué lo hacen. Quieren que en las semanas previas a las elecciones haya escasez de combustible en Hungría y un precio de la gasolina de 1.000 forintos [unos 3,11 dólares]”, escribió.
Orbán sostuvo que la supuesta maniobra tendría como finalidad “hacer caer nuestro Gobierno y sustituirlo por un gobernador afín a Kiev”, en referencia a la postura crítica de su administración frente al apoyo político y financiero a Ucrania en el marco del conflicto con Rusia.
Budapest promete romper el bloqueo
El jefe del Ejecutivo húngaro aseguró que su país ya ha reforzado sus reservas energéticas para evitar un impacto en el suministro. “No lo van a lograr”, afirmó, señalando que Hungría ha rellenado sus depósitos de petróleo y que su Gobierno “salvará al país de la escasez de combustible”.
Asimismo, lanzó una advertencia tanto a Kiev como a Bruselas: Hungría no colaborará con lo que calificó como un bloqueo ucraniano del crudo ruso y trabajará para contrarrestarlo.
Tensión con Bruselas y sanciones a Rusia
Orbán también recordó que su Gobierno bloqueó un “crédito de guerra” de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania y adelantó que Budapest no respaldará nuevas decisiones en Bruselas que apoyen a Kiev mientras, según dijo, Zelenski “no entre en razón”.
En este contexto, Hungría bloqueó el vigésimo paquete de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, en protesta por la negativa de Kiev a reanudar el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba, infraestructura clave que atraviesa territorio ucraniano y suministra crudo ruso a Hungría y Eslovaquia.
“Chantaje” por la energía rusa
En otra publicación, Orbán reiteró que desde el inicio del conflicto su país “ha estado del lado de la paz”, defendiendo su decisión de no enviar ayuda militar a Ucrania ni renunciar al suministro de energía rusa a bajo costo. Según el mandatario, Kiev estaría “chantajeando y amenazando” a Hungría por mantener esa postura.

