
El Gobierno de Eslovaquia anunció la suspensión del suministro de electricidad de emergencia hacia Ucrania, en una decisión que el primer ministro Robert Fico vinculó directamente con la falta de restablecimiento de las entregas de petróleo ruso a través del oleoducto Oleoducto Druzhba.
La medida fue confirmada este 23 de febrero por el propio Fico, quien aseguró que cumplió con la advertencia que había formulado días antes. “He cumplido con lo que declaré el sábado: ‘Si el lunes no se reanudan los suministros de petróleo a Eslovaquia, pediré a SEPS, la empresa estatal, que detenga los suministros de emergencia de electricidad a Ucrania’”, señaló en un comunicado oficial.
Advertencia cumplida
El jefe del Ejecutivo eslovaco explicó que la suspensión responde a la falta de flujo de crudo ruso, considerado clave para la estabilidad energética del país. El suministro a través del Druzhba es una de las principales vías de abastecimiento de petróleo para Eslovaquia, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto directo en su sistema energético y en su economía.
Fico había advertido que, si no se restablecían las entregas, ordenaría a SEPS, el operador estatal del sistema de transmisión eléctrica, detener los envíos de emergencia hacia Ucrania. Finalmente, la instrucción fue ejecutada tras confirmarse que el flujo de petróleo no se reanudó en el plazo previsto.
Incremento en la demanda ucraniana
Según datos citados por el mandatario, en enero de 2026 Ucrania solicitó suministros eléctricos de emergencia “dos veces más” que durante todo el año 2025. Estos envíos tienen como objetivo estabilizar la red energética ucraniana en momentos de tensión o fallos críticos, especialmente en un contexto marcado por daños a infraestructuras y dificultades operativas.
El aumento en la demanda habría generado presión adicional sobre el sistema eléctrico eslovaco. Fico sugirió que su país no puede asumir indefinidamente ese nivel de asistencia mientras enfrenta sus propios desafíos energéticos derivados de la interrupción del crudo ruso.
Contexto regional y tensiones energéticas
La decisión se produce en medio de un panorama energético complejo en Europa central y oriental. Desde el inicio del conflicto en Ucrania, la infraestructura energética —tanto petrolera como eléctrica— ha sido un elemento estratégico y vulnerable.
Eslovaquia, como miembro de la Unión Europea, ha mantenido una posición que en ocasiones se ha diferenciado de la línea predominante en Bruselas respecto a la política energética y las relaciones con Rusia. El Gobierno de Fico ha defendido en reiteradas ocasiones la necesidad de garantizar la seguridad energética nacional por encima de consideraciones geopolíticas.
Por su parte, Ucrania ha dependido de interconexiones eléctricas con países vecinos para estabilizar su red en situaciones de emergencia. La suspensión del suministro por parte de Eslovaquia podría obligar a Kiev a buscar apoyo adicional en otros socios europeos.
Posibles repercusiones
La medida podría generar nuevas fricciones diplomáticas dentro del bloque comunitario, donde la cooperación energética ha sido un pilar central desde el inicio de la crisis regional. También abre interrogantes sobre la evolución de los flujos de energía en Europa y sobre el equilibrio entre solidaridad regional y prioridades nacionales.






