
Una protesta de comunidades indígenas culminó con la toma de un carguero de soja perteneciente a la multinacional estadounidense Cargill en la región amazónica de Brasil. El hecho ocurrió en el río Tapajós a la altura de Santarém en el estado de Pará. Los manifestantes rechazaron el decreto 12.600/25 que autoriza el dragado del afluente. Señalan que la medida favorece intereses privados sobre derechos ancestrales.
Los inconformes sostienen que el dragado del río permitirá el paso de embarcaciones de mayor tamaño para la exportación de granos. Aseguran que esto beneficiará principalmente al agronegocio extranjero. También advierten que podría generar impactos ambientales significativos en la zona. Las comunidades temen afectaciones directas a su territorio y modo de vida.
Durante la protesta los participantes enarbolaron la consigna Brasil no es colonia como símbolo de resistencia. Con esa frase expresaron su rechazo a lo que consideran una entrega de recursos naturales. Denuncian que las decisiones se toman sin consulta previa a los pueblos originarios. Además exigen mayor transparencia en los proyectos de infraestructura.
El carguero permaneció bajo control de los manifestantes durante varias horas mientras se desarrollaban negociaciones. No se reportaron enfrentamientos graves en el momento de la ocupación. Las autoridades locales monitorearon la situación para evitar incidentes mayores. El hecho generó amplia repercusión en medios nacionales e internacionales.
Organizaciones indígenas y ambientalistas respaldaron la movilización en defensa del río Tapajós. Argumentan que el ecosistema amazónico es clave para el equilibrio climático. También señalan que el desarrollo económico no debe imponerse sobre derechos colectivos. Piden revisar el decreto y abrir un proceso de diálogo inclusivo.






