
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, adelantó que Teherán presentará en los próximos días un proyecto de acuerdo nuclear Irán-EE.UU. a Estados Unidos. El anuncio se produce en medio de nuevas tensiones y advertencias lanzadas por el presidente estadounidense.
En una entrevista concedida al programa “Morning Joe” de MSNBC, el canciller iraní explicó que el borrador del posible acuerdo nuclear con EE.UU. estaría listo en dos o tres días. Tras recibir la aprobación final de las autoridades iraníes, el documento será entregado al enviado estadounidense Steve Witkoff.
Diplomacia frente a amenazas
Araghchi subrayó que el programa nuclear iraní no tiene una solución militar y que la única vía posible es la negociación. Recordó que, pese a ataques anteriores contra instalaciones iraníes, el desarrollo nuclear del país no fue detenido. Por ello, insistió en que la diplomacia es la única salida viable para un nuevo acuerdo nuclear entre Irán y EE.UU..
Mientras tanto, el presidente Donald Trump declaró que está considerando un “ataque limitado” contra Irán si no se logra un entendimiento. También dio a Teherán un plazo de entre 10 y 15 días para alcanzar un pacto, advirtiendo que podrían ocurrir “cosas malas” si no hay avances.
A comienzos de enero se registró una escalada entre ambos países tras amenazas de intervención militar por parte de Washington. Aunque las protestas internas en Irán disminuyeron, Estados Unidos mantuvo la presión enfocándose en el programa nuclear y en el desarrollo de misiles iraníes.
Contactos indirectos y mediación internacional
El 6 de febrero se realizó en Mascate, capital de Omán, una primera ronda de contactos indirectos entre Washington y Teherán. Posteriormente, se celebró una nueva jornada de diálogo en Ginebra, con mediación omaní. Ambas partes describieron el ambiente como positivo y manifestaron su intención de mantener abierto el canal de negociación.
Al mismo tiempo, desde la República Islámica han advertido que responderán con fuerza ante cualquier “error estratégico” de Estados Unidos. Además, reiteraron que un cese total del enriquecimiento de uranio es “absolutamente inaceptable” para Teherán, lo que marca uno de los principales puntos de fricción.






