
19 de Febrero del 2026.- El aumento de las temperaturas en Quintana Roo ha encendido las alarmas en Playa del Carmen ante la alta probabilidad de que ocurran quemas en zonas selváticas. Las autoridades locales han hecho un llamado urgente a la población para extremar precauciones, especialmente en los terrenos baldíos que se encuentran dentro de la mancha urbana. El fuerte calor, combinado con la falta de humedad en el suelo, crea el escenario perfecto para que cualquier chispa se convierta en un problema mayor que afecte a la naturaleza y a las familias.
Luis Antonio Morales Ocaña, meteorólogo de la Secretaría de Protección Civil, explicó que la región está entrando bajo los efectos de una onda de calor muy intensa. Esta situación incrementa notablemente las posibilidades de fuegos en el monte, debido a que la vegetación se encuentra muy seca por la carencia de lluvias. El especialista destacó que es vital que todas las dependencias de gobierno y los ciudadanos trabajen juntos, ya que la irresponsabilidad humana suele ser la causa principal de estos desastres ambientales tan terribles.
El peligro de los siniestros en la selva
Por el momento, los pronósticos del clima no prevén lluvias fuertes que puedan ayudar a mitigar el calor en el corto plazo. Al contrario, se esperan temperaturas con sensaciones térmicas que superen los 34 grados centígrados, lo cual es un cambio drástico comparado con las mañanas frescas que se registraron hace poco. Aunque el viento cambie y traiga algo de humedad desde el mar, esta será mínima y no servirá para generar las nubes de desarrollo que provocan chubascos importantes en la zona de Solidaridad.

Recomendaciones contra los connatos de incendio
Para evitar que la historia se repita, los expertos recomiendan no tirar colillas de cigarrillos en las carreteras ni en zonas con pasto seco. Asimismo, se pide a los dueños de terrenos no realizar quemas de basura ni prender fogatas en lugares abiertos, ya que una pequeña brasa es suficiente para iniciar un incendio de grandes proporciones. Estas actividades son muy dañinas para la salud de los habitantes de Playa del Carmen y ponen en riesgo la vida de los brigadistas que deben combatir el fuego en condiciones extremas.






