
El panorama político en Michoacán se ha vuelto más tenso tras las declaraciones del senador de Morena, Raúl Morón Orozco, respecto a las acusaciones en su contra. Luego de que la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, presentara una denuncia formal que lo vincula con el homicidio de Carlos Manzo, el legislador rompió el silencio. Morón informó que actualmente está estudiando la posibilidad de interponer una denuncia propia contra la presidenta municipal, asegurando que las acusaciones son infundadas.
El senador fue enfático al declarar que se deslinda por completo de cualquier relación con los hechos violentos que terminaron con la vida de Manzo. En un mensaje directo a los medios, afirmó que tiene «las manos limpias» y que no permitirá que se ensucie su trayectoria por señalamientos sin sustento. Para el político, este proceso legal iniciado por la alcaldesa representa un ataque directo que debe ser respondido mediante las vías institucionales correspondientes.
Defensa del honor y respuesta ante la difamación
Uno de los puntos principales que el senador destacó es que estas acusaciones carecen de pruebas reales y solo buscan dañar su imagen pública. Raúl Morón señaló que este tipo de señalamientos afectan seriamente su honor, el de su familia y el de todo su equipo de trabajo. Por esta razón, considera que ha sido víctima de una campaña de desprestigio que amerita tomar acciones legales para limpiar su nombre ante la sociedad michoacana.
El legislador de Morena reiteró que el proceso penal en su contra es una distracción que no tiene bases jurídicas sólidas para prosperar en la Fiscalía. Al considerar que existe una clara intención de dañarlo políticamente, el análisis de su equipo jurídico se centra en demostrar que ha existido una conducta que podría calificarse como difamación. Morón aseguró que enfrentará cualquier requerimiento de las autoridades con la tranquilidad de quien no ha cometido ningún delito.
La postura política frente al conflicto en Uruapan
Mientras la Fiscalía General de Michoacán continúa con las indagatorias, el senador busca frenar el impacto negativo que este escándalo ha generado en su carrera. Él sostiene que su deslinde es total y que no existe ni un solo vínculo que lo una al trágico asesinato de Carlos Manzo. Esta postura busca dar confianza a sus seguidores y aclarar que su participación en la vida pública del estado siempre ha sido apegada a la ley y al respeto.
Finalmente, se espera que en los próximos días se defina si el senador procederá formalmente contra la alcaldesa de Uruapan. Este conflicto entre figuras del mismo espectro político pone de manifiesto la complejidad de la seguridad y la justicia en la región. Por ahora, ambas partes mantienen sus posturas firmes, mientras la ciudadanía espera que las investigaciones de la Fiscalía arrojen luz sobre la verdad de los hechos y se castigue a los verdaderos responsables.






