
El presidente de Lukashenko y el Consejo de Paz de Trump, Alexánder Lukashenko, declaró este lunes que Minsk continuará participando en la iniciativa impulsada por Donald Trump, destacando que su país defiende una agenda pacífica en todo el mundo. “Tenemos una sola bandera: la paz. Queremos la paz, no solo en Ucrania, sino también en otros lugares”, subrayó durante una reunión con Serguéi Gláziev, secretario de Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia.
El mandatario bielorruso enfatizó que la participación de su país en el Consejo de Paz no significará adaptarse a otros, sino asumir una posición soberana. Según Lukashenko, la postura de Bielorrusia será unificada con la de Rusia y desarrollada en conjunto, reflejando la coordinación estratégica entre ambos Estados en asuntos internacionales.
Detalles sobre la participación y contexto internacional
A pesar de su compromiso con la iniciativa, Lukashenko confirmó que no asistirá a la primera reunión del Consejo de Paz, prevista para el 19 de febrero en Washington D.C., debido a dificultades logísticas provocadas por sanciones impuestas en su contra. Esta ausencia inicial no implica un retiro del proyecto, sino que el país continuará participando de manera activa en futuras sesiones.
El Consejo de Paz de Trump, que fue formalizado el mes pasado durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, busca reunir a representantes de 18 países para promover soluciones diplomáticas y pacíficas a conflictos internacionales. Algunos medios sugieren que la iniciativa podría competir o complementarse con la labor de la ONU, dependiendo de su aceptación global.
Analistas internacionales destacan que la participación de Lukashenko y el Consejo de Paz refleja un intento de Bielorrusia por proyectar una imagen de mediador en conflictos, mientras mantiene su alianza estratégica con Rusia. La iniciativa podría brindar a Minsk un papel más visible en el escenario global, reforzando su influencia diplomática más allá de Europa del Este.



