
La Cuba y Cisjordania reaccionan con firmeza ante la reciente decisión de Israel de registrar los territorios de Cisjordania como “tierras estatales”, medida que no se había tomado desde 1967, cuando comenzó la ocupación de Palestina. El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, expresó que esta acción altera el estatuto legal de la región, considerada parte inalienable del territorio palestino junto a Gaza.
En su cuenta de X, el funcionario cubano afirmó que la medida israelí busca acelerar la expansión de los asentamientos de colonos y viola el Derecho Internacional. Según Rodríguez, esta acción socava la solución de dos Estados y pone en riesgo la viabilidad de un Estado palestino independiente, con Jerusalén Oriental como capital, afectando los esfuerzos de paz y estabilidad en Oriente Medio.
Impacto de la decisión y reacciones internacionales
El Gobierno israelí justificó la medida argumentando la necesidad de regular las exportaciones agrícolas y resolver disputas sobre “tierras de reconocimiento”, que, según ellos, no pertenecen ni al Estado ni a personas privadas. Sin embargo, la Presidencia palestina calificó la acción como una grave escalada y violación flagrante del derecho internacional, al considerar que anula acuerdos firmados previamente sobre la región.
Expertos en política internacional señalan que esta decisión podría aumentar la tensión entre Israel y Palestina y afectar la postura de otros países del mundo sobre el conflicto. La reacción de Cuba y Cisjordania refleja la condena de naciones que defienden el respeto al Derecho Internacional y la soberanía palestina en negociaciones futuras.






