
La nevada en Moscú mantiene en alerta a la capital rusa y a su provincia debido a la llegada del ciclón balcánico Vivian. El fenómeno meteorológico trae fuertes vientos que alcanzan los 17 metros por segundo y una intensa caída de nieve que ya afecta la movilidad y las actividades diarias.
Las autoridades activaron protocolos de prevención luego de que el Centro Hidrometeorológico de Rusia emitiera una alerta naranja. Esta categoría indica condiciones climáticas peligrosas que pueden causar interrupciones en el transporte y riesgos para la población. La nevada en Moscú se suma a una temporada invernal que ya había dejado acumulaciones importantes.
Impacto de la nevada en Moscú y la provincia
De acuerdo con los pronósticos oficiales, la capa de nieve podría aumentar entre 15 y 20 centímetros en las próximas horas. Esto complica la circulación de vehículos y eleva el riesgo de accidentes en calles y carreteras. Equipos de limpieza trabajan sin descanso para despejar avenidas principales y accesos estratégicos.
El experto meteorológico Yevgueni Tishkovets, del centro meteorológico Fobos, informó que en la provincia de Moscú cayó el 44 % de la precipitación mensual en un solo día. Este dato refleja la intensidad del fenómeno y explica por qué la nevada en Moscú ha sido considerada excepcional.
Los vientos también representan un factor de riesgo. Con ráfagas de hasta 17 m/s, pueden provocar caída de árboles, afectaciones en el tendido eléctrico y sensación térmica más baja. Las autoridades recomendaron evitar desplazamientos innecesarios y extremar precauciones al conducir.
Además, los servicios de emergencia se mantienen en alerta ante posibles cortes de energía o problemas en el transporte público. Aeropuertos y estaciones ferroviarias monitorean la situación para evitar retrasos mayores. La nevada en Moscú ha generado imágenes impactantes compartidas en redes sociales, donde se observa la ciudad cubierta por un espeso manto blanco.






