
Una llamarada solar de magnitud M2,4 fue detectada este lunes en el borde izquierdo del Sol, sorprendiendo a la comunidad científica luego de varios días de baja actividad en la estrella. El fenómeno estuvo acompañado por una eyección de plasma, lo que incrementó el interés de los expertos que monitorean el comportamiento del astro.
El evento se originó en la cara oculta del Sol, en una región que hasta ahora no había mostrado señales relevantes. Debido a su ubicación, la llamarada solar no tuvo impacto directo en la Tierra, aunque fue registrada por sistemas de observación espacial que vigilan de forma constante la actividad solar.
Detalles de la llamarada solar detectada
La explosión fue clasificada como M2,4 dentro de la escala que mide la intensidad de las erupciones solares. Las llamaradas solares de clase M son consideradas de intensidad media, capaces de provocar alteraciones menores en comunicaciones o sistemas satelitales si ocurren en dirección a la Tierra. Sin embargo, en este caso, los especialistas confirmaron que no representa peligro.
Científicos rusos analizan si el fenómeno corresponde a un hecho aislado o si marca el nacimiento de un nuevo grupo de manchas solares. Estas manchas suelen ser señales de actividad magnética intensa y están asociadas a la aparición de futuras llamaradas solares más fuertes.






