
13 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un juez federal tomó la decisión de frenar de manera temporal cualquier medida disciplinaria que el Pentágono pretendía imponer contra el senador demócrata Mark Kelly. Esta controversia surgió luego de que el legislador por Arizona participara en un video donde recomendaba a las tropas no obedecer mandatos que fueran en contra de la ley. El juez Richard Leon determinó que los funcionarios del gobierno estaban afectando los derechos fundamentales del senador, quien además de político es un reconocido ex piloto de la Marina con una trayectoria destacada.
La resolución judicial señala que el intento de sancionar a Kelly por sus expresiones públicas representa una violación directa a la libertad de expresión protegida por la Constitución. Según el dictamen, las acciones del Pentágono no solo afectaban al legislador, sino que también ponían en riesgo la estabilidad y los derechos de millones de militares retirados en todo el país. Esta medida busca proteger a quienes, tras dejar el servicio activo, deciden participar en la vida pública y política de la nación sin temor a represalias institucionales que afecten su legado.
El conflicto por el video y la acusación de sedición
El origen de la disputa se remonta a noviembre, cuando el senador Mark Kelly apareció junto a otros cinco legisladores en un material audiovisual dirigido a las fuerzas armadas. En dicha grabación, se hacía un llamado explícito a los militares para que respetaran la Constitución por encima de cualquier directriz militar que pudiera ser considerada ilegal bajo la administración de Donald Trump. Esta acción provocó una reacción inmediata del presidente republicano, quien llegó a calificar el acto como un delito de sedición que podría ser castigado con la pena máxima.
Días después de la publicación del video, el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, inició un proceso formal de censura contra el legislador Mark Kelly, argumentando que era un paso necesario para mantener la disciplina. El objetivo de este procedimiento era evaluar una posible degradación de su rango como capitán retirado de la Marina, lo que traería como consecuencia directa una reducción considerable en su salario de jubilación. Ante esta amenaza a su patrimonio y honor militar, el político decidió llevar el caso ante los tribunales federales para defender su postura.
Defensa de las libertades constitucionales del militar retirado
El juez Richard Leon fue enfático al decir que el Departamento de Defensa no puede utilizar sanciones administrativas para silenciar opiniones políticas, especialmente cuando estas se refieren al cumplimiento de la ley. Al bloquear la censura impuesta el pasado 5 de enero, el tribunal asegura que el capitán retirado Mark Kelly pueda continuar con su labor legislativa sin la presión de perder sus beneficios obtenidos tras años de servicio. La decisión judicial pone un alto momentáneo a la estrategia de la administración de castigar la disidencia dentro de las filas de veteranos con cargos públicos.
Finalmente, este fallo representa una victoria temporal para los sectores que defienden la autonomía de los militares para cuestionar órdenes que violen los principios democráticos. El caso del ex piloto de la Marina Mark Kelly seguirá bajo revisión, pero por ahora, el Pentágono tiene prohibido avanzar con cualquier tipo de castigo que degrade su rango o disminuya su pensión. Esta batalla legal subraya la tensión existente entre el mando militar actual y los legisladores que buscan establecer límites claros al poder ejecutivo sobre las fuerzas armadas.






