
11 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha generado una gran polémica internacional tras su reciente participación en un evento político en Estados Unidos. Durante una intervención por video en la mansión de Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump, la mandataria española comparó directamente la administración actual de México con la situación que vive Cuba. Ayuso utilizó este escenario, rodeada de importantes figuras del movimiento conservador estadounidense, para posicionarse firmemente en contra de lo que ella considera regímenes autoritarios en América Latina.
En su discurso, la líder madrileña no dudó en señalar al mandato de Sheinbaum como parte de un grupo de naciones que, según su visión, se están convirtiendo en narcoestados. Ayuso abogó por un cambio profundo en la política mexicana, similar al que recientemente ocurrió en Argentina, asegurando que es necesario romper las «cadenas» que limitan la libertad. Para la presidenta de Madrid, el modelo político que representa la gestión de la presidenta mexicana y otros líderes de izquierda está destruyendo la convivencia, la seguridad y la prosperidad de las familias en la región.
Alianzas internacionales y figuras de la ultraderecha
El evento, denominado «La Gala de la Prosperidad Hispana», reunió a personajes muy influyentes de la derecha mundial, como Eduardo Bolsonaro y exasesores cercanos a Donald Trump. En este contexto, Ayuso aprovechó para elogiar a figuras como María Corina Machado, destacando su lucha en Venezuela, nación que ha vivido tensiones extremas recientemente. La presidenta madrileña busca con estas declaraciones fortalecer su imagen como una líder global que combate lo que denomina «dictadores de ultraizquierda» en el continente americano, incluyendo en sus críticas al proyecto político de Claudia Sheinbaum.
Las entradas para esta exclusiva cena en Florida tuvieron costos que oscilaron entre los 15 mil y 50 mil dólares, logrando venderse en su totalidad. Durante la gala, Ayuso también aprovechó para criticar las políticas internas de España, específicamente las medidas migratorias del presidente Pedro Sánchez. Al mismo tiempo que atacaba al gobierno de la morenista Sheinbaum, defendía una visión donde los inmigrantes latinoamericanos son vistos como ciudadanos con plenos derechos, diferenciándolos de otras corrientes migratorias que, según ella, amenazan la cultura europea.
Posturas sobre migración y el futuro de la región
Díaz Ayuso se alineó con teorías polémicas que circulan en los círculos de la derecha estadounidense sobre el reemplazo de la población blanca en Europa. Sin embargo, mostró un matiz diferente al hablar de los venezolanos y colombianos, a quienes considera aliados naturales por su historia compartida. Su rechazo a la regularización masiva de migrantes en España fue un punto clave que resonó entre los asistentes, vinculando su política local con la lucha continental que sostiene contra el sistema de gobierno en México y sus aliados socialistas.
Finalmente, la mandataria cerró su participación asegurando que los negocios sucios y la falta de seguridad son las principales consecuencias de dejar que estos modelos prosperen. Su discurso en Mar-a-Lago marca un hito en las relaciones diplomáticas entre Madrid y la Ciudad de México, al equiparar directamente al régimen de Claudia Sheinbaum con dictaduras de larga data. Con la presencia de asesores de Trump y líderes brasileños, la gala sirvió como una plataforma para consolidar una red de apoyo internacional que busca transformar el mapa político de las Américas en los próximos años.





