
9 de Febrero del 2026.- El caso de Barbara Jankavski Marquez, la mujer brasileña reconocida mundialmente como la «Barbie humana», ha dado un giro inesperado tras la decisión judicial de desenterrar sus restos. La joven de 31 años, que acumulaba miles de seguidores en redes sociales por su transformación estética, falleció el pasado mes de noviembre en Sao Paulo bajo condiciones que aún no convencen a las autoridades. A pesar de que inicialmente se habló de causas naturales vinculadas a sustancias, la fiscalía ha decidido retomar el caso para descartar cualquier acto criminal oculto.
La investigación ha generado un gran revuelo debido a que el primer informe médico indicaba que el fallecimiento fue un infarto accidental. Sin embargo, los detalles encontrados en la escena donde ocurrió esta defunción dudosa han encendido las alarmas de los investigadores y familiares. El cuerpo fue hallado en la vivienda de un funcionario público, quien admitió haber contratado a la joven, pero las marcas físicas reportadas en el informe policial inicial no parecen coincidir del todo con una muerte por causas puramente biológicas o accidentales.
Nuevos peritajes ante el fallecimiento bajo investigación
Para esclarecer lo sucedido, los especialistas realizarán una serie de exámenes detallados que incluyen radiografías del cuello y pruebas genéticas. Se busca determinar si existen fracturas óseas o marcas que sugieran un estrangulamiento, lo que cambiaría drásticamente el rumbo de esta muerte bajo sospecha. Además, se analizarán las uñas de la víctima en busca de restos de ADN, una prueba clave para saber si la mujer intentó defenderse de alguna agresión física antes de perder la vida en aquel domicilio de Sao Paulo.
A pesar del esfuerzo científico, los peritos han advertido que el tiempo transcurrido desde el entierro podría ser un obstáculo importante para obtener resultados definitivos. El proceso de descomposición natural del cuerpo dificulta la observación de lesiones en tejidos blandos, lo que convierte a las pruebas óseas en la prioridad de la policía técnico-científica. Esta muerte poco clara requiere de una precisión extrema para confirmar si las lesiones en los ojos y las marcas en la espalda descritas originalmente fueron producto de un ataque o del propio estado del cadáver.
Detalles extraños en esta mortalidad cuestionada
El entorno donde ocurrió el suceso añade una capa de complejidad al proceso judicial, ya que la víctima se encontraba con un hombre de 51 años que ya ha rendido declaración. Según el testimonio del sujeto, ambos consumieron drogas ilícitas, pero la posición en la que fue encontrado el cuerpo y el tipo de vestimenta han reforzado la teoría de que pudo haber algo más. La fiscalía insiste en que no se puede cerrar el expediente como un accidente mientras existan indicios de violencia física que no han sido explicados satisfactoriamente.






