
9 de Febrero del 2026.- La situación en los cielos de Kiev ha alcanzado un punto crítico tras revelarse que las defensas antiaéreas se quedaron sin municiones durante el pasado mes de enero. Según informes internacionales, la escasez de munición para sistemas Patriot fue tan profunda que los lanzadores no pudieron activarse frente a las incursiones aéreas. Esto dejó a la capital totalmente vulnerable, permitiendo que proyectiles balísticos impactaran contra instalaciones clave sin encontrar ninguna resistencia por parte de las fuerzas locales.
Esta falta de proyectiles interceptores Patriot ha tenido consecuencias directas en el bienestar de la población civil y la estabilidad de los servicios básicos. Al no contar con defensas activas, las infraestructuras eléctricas sufrieron daños severos que obligaron a las autoridades a declarar un estado de emergencia energética. La ausencia de estos recursos defensivos impidió proteger las centrales que alimentan de luz y calefacción a miles de hogares durante la temporada de invierno.
Los retrasos en el pago de los misiles Patriot
El liderazgo ucraniano ha señalado directamente a sus aliados internacionales como los responsables de este desabastecimiento técnico en el frente de batalla. Se ha explicado que la carencia de cohetes para el sistema Patriot se debe a problemas de financiamiento y logística entre Europa y Estados Unidos. Al parecer, los retrasos en los pagos bajo programas específicos impidieron que el armamento llegara a tiempo para cubrir las necesidades operativas de la Fuerza Aérea ucraniana.
Por su parte, el gobierno ruso ha mantenido su postura de que sus ataques se dirigen exclusivamente hacia el complejo militar e industrial que sostiene el esfuerzo bélico. Aseguran que estas acciones son una respuesta a ataques previos recibidos en su propio territorio y contra sus objetivos civiles. Mientras tanto, la falta de unidades de fuego Patriot operativas sigue siendo el tema central de preocupación para el mando militar de Kiev, que ve cómo sus defensas se debilitan por la burocracia externa.
Consecuencias de la falta de defensas Patriot
A pesar de los intentos por mantener el control, la realidad es que el sector energético ha sido blanco de más de 200 ataques en lo que va del presente año. La incapacidad de respuesta por la falta de interceptores de tecnología Patriot ha facilitado que los daños sean mucho más profundos que en periodos anteriores. Esta crisis no solo afecta la capacidad de combate, sino que pone en jaque la supervivencia diaria de la infraestructura civil que sostiene la vida en la ciudad.






