
6 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un violento suceso ocurrió este viernes en el corazón de Rusia cuando un desconocido disparó en repetidas ocasiones contra el general Vladimir Alexeyev. El ataque tuvo lugar en un edificio residencial de Moscú, donde el agresor logró herir al alto mando militar antes de huir sin ser identificado. El Comité de Investigación ruso confirmó que la víctima fue trasladada de urgencia a un hospital, mientras los servicios especiales despliegan operativos para dar con los responsables.
Vladimir Alexeyev no es un militar cualquiera; se desempeña como el primer adjunto del servicio de inteligencia militar ruso (GRU). Su trayectoria incluye la dirección de operaciones en Siria y su papel como negociador durante el motín del grupo Wagner en 2023. Debido a su perfil, este ataque en suelo ruso ha generado una alerta máxima en el Kremlin, que ha calificado el acto como una provocación directa en un momento político sumamente delicado para la región.
Acusaciones cruzadas tras el tiroteo al general
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, no tardó en señalar a Ucrania como la mente detrás de este acto terrorista. Según el funcionario, la intención principal de este atentado en Moscú es hundir las conversaciones de paz que se llevan a cabo actualmente en Abu Dabi. Estas negociaciones, que cuentan con mediación estadounidense, buscan poner fin a casi cuatro años de conflicto armado, un proceso que Rusia considera que está siendo saboteado por el gobierno de Zelenski.
Por otro lado, desde el bando ucraniano han surgido voces que recuerdan el oscuro pasado del general herido. Denís Prokopenko, comandante de la Guardia Nacional de Ucrania, señaló que Alexeyev fue quien firmó los acuerdos de trato humano para los prisioneros de Mariúpol, promesas que fueron incumplidas sistemáticamente mediante torturas. Aunque estas declaraciones resaltan el historial de la víctima, el gobierno de Ucrania aún no ha reconocido oficialmente su participación en este asalto armado contra Alexeyev.

Un historial de bajas en la cúpula militar rusa
Este incidente no es un hecho aislado, ya que varios jefes militares han perdido la vida desde el inicio de la ofensiva en 2022. Apenas el año pasado, otro general llamado Igor Kirilov murió tras la explosión de un vehículo en un ataque que Ucrania sí reconoció haber organizado. La repetición de este tipo de ofensiva contra mandos rusos demuestra la vulnerabilidad de la seguridad interna incluso en zonas residenciales de la capital, lo que obliga a las autoridades a redoblar sus esfuerzos.
Mientras la investigación sigue en curso, la incertidumbre crece sobre el futuro de las pláticas de paz en el extranjero. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que los servicios de inteligencia están trabajando a máxima capacidad para esclarecer el suceso. Lo cierto es que este nuevo golpe contra la inteligencia rusa pone en duda la posibilidad de un alto al fuego cercano, mientras la tensión entre ambos países alcanza niveles críticos tras el tiroteo en el edificio residencial.






