
6 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó este jueves su total disposición para entablar conversaciones con el mandatario estadounidense Donald Trump. Durante una entrevista concedida al portal UOL, el líder brasileño aclaró que no existen temas prohibidos en la agenda bilateral, siempre y cuando se respete la independencia de cada nación. Para el mandatario, la posibilidad de dialogar es amplia, pero dejó claro que la soberanía nacional es un valor sagrado que no se pondrá bajo ninguna circunstancia en la mesa de negociación.
Lula hizo énfasis en las similitudes que comparte con Trump, mencionando que ambos tienen 80 años y dirigen países de gran relevancia en el escenario internacional. Al ser los líderes de las dos democracias más grandes de Occidente, el presidente brasileño considera fundamental que puedan sentarse a conversar con tranquilidad. La intención es mirarse a los ojos como seres humanos y buscar soluciones conjuntas a los problemas que afectan a ambas regiones, trabajando siempre desde un plano de igualdad y respeto mutuo.
Temas de cooperación económica e industrial
En cuanto a los puntos específicos que podrían formar parte de esta agenda de trabajo, el mandatario mencionó áreas estratégicas como la industria y el comercio. Lula afirmó que está dispuesto a debatir alianzas que favorezcan el aumento de las exportaciones y mejoren el flujo comercial entre Brasil y Estados Unidos. En este sentido, la soberanía del país se fortalece cuando se logran acuerdos económicos que benefician a la población sin comprometer las decisiones políticas internas de la nación sudamericana.
Otro de los puntos clave mencionados fue la explotación de recursos estratégicos, tales como los minerales críticos y las tierras raras. Brasil posee grandes reservas de estos materiales, los cuales son esenciales para la tecnología moderna y la transición energética global. El presidente señaló que se pueden discutir proyectos de inversión en estos sectores libremente, asegurando que cualquier trato debe respetar la soberanía brasileña sobre sus propios recursos naturales y el medio ambiente.
Superación de tensiones diplomáticas previas
Es importante recordar que la relación entre ambos líderes ha pasado por momentos de alta tensión, especialmente tras la crisis diplomática generada por los aranceles impuestos por Trump. En julio pasado, el gobierno estadounidense aplicó un impuesto del 50 por ciento a los productos brasileños, lo que supuso un reto sin precedentes para la diplomacia. Sin embargo, Lula destacó que la comunicación actual es fluida y que han logrado conversar en diversas ocasiones para limar asperezas y avanzar en temas de interés común.
Finalmente, el mandatario brasileño reiteró que la política exterior de su gobierno se basa en el pragmatismo y la defensa de los intereses locales. Aunque la relación con Trump ha mejorado significativamente, la línea roja sigue siendo el respeto a la autodeterminación. Para Lula, la soberanía de su nación es el pilar que sostiene cualquier acuerdo futuro, permitiendo que Brasil se relacione con las potencias mundiales sin perder su identidad ni su capacidad de decidir su propio destino.






