
5 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Una reciente encuesta del Pew Research Center ha encendido las alarmas en la Casa Blanca al revelar que el 52% de los estadounidenses considera que las condiciones financieras del país han tomado un rumbo negativo bajo el actual mandato. Según el estudio, más de la mitad de la población siente que las políticas aplicadas desde enero de 2025 han dañado la estabilidad del mercado. Solo un pequeño grupo del 28% cree que la situación ha mejorado, mientras que el resto no percibe cambios significativos en el rumbo económico de la nación.
El descontento se centra principalmente en la aplicación de impuestos a las importaciones, una medida que seis de cada diez ciudadanos rechazan abiertamente. El temor generalizado es que estos gravámenes provoquen un aumento en los precios de productos básicos, afectando directamente el bolsillo de las familias trabajadoras. De hecho, el 52% de los encuestados está convencido de que su situación personal sufrirá un impacto negativo debido a estas decisiones, contrastando con el escaso optimismo que muestran los seguidores del gobierno.
Los desafíos actuales en las condiciones financieras del país
La percepción de los ciudadanos sobre el estado actual de la nación es mayoritariamente crítica, ya que el 72% califica la situación como «regular» o «pobre». Las preocupaciones más urgentes se concentran en sectores vitales como la salud y la alimentación, donde siete de cada diez adultos expresan estar «muy preocupados» por los altos costos. A esto se suma el encarecimiento de la vivienda y los servicios básicos como la electricidad, factores que están asfixiando el presupuesto mensual de la clase media estadounidense.

Incluso el mercado laboral y el precio del combustible generan una inquietud considerable en casi la mitad de la población. Aunque el mercado de valores suele ser un indicador de éxito para algunos, solo el 20% de los adultos lo considera una prioridad frente a la urgencia de cubrir sus necesidades diarias. Estas circunstancias monetarias de la nación han provocado que la aprobación general del presidente caiga a un 37%, marcando su nivel más bajo en los registros históricos de esta encuestadora.
Perspectivas futuras sobre las condiciones financieras del país
De cara al futuro, el panorama no parece ser más alentador para la mayoría de los habitantes, pues el 38% teme que las cosas empeoren en el transcurso de los próximos doce meses. Existe una división marcada entre la confianza ciudadana y la realidad de los precios en los supermercados. Mientras un sector mantiene la esperanza de una recuperación, el 30% de los encuestados predice que no habrá cambios y que el estancamiento será la norma durante el resto del año, lo que genera un clima de incertidumbre social.
Sin embargo, el informe destaca una notable diferencia de opinión basada en la afiliación política. Casi la mitad de los simpatizantes republicanos evalúan de forma positiva las actuales situaciones presupuestarias del país y se mantienen optimistas sobre el próximo año. Este contraste evidencia una polarización extrema en la forma en que se percibe el dinero y el éxito gubernamental. El sondeo, realizado a más de 8,500 adultos, refleja que la economía será, sin duda, el campo de batalla principal para la administración actual durante el 2026.






