
5 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La empresa armamentística Raytheon, que forma parte del gigante RTX, ha dado un paso decisivo para fortalecer el poderío militar de los Estados Unidos. Este miércoles se anunciaron cinco nuevos contratos con el Departamento de Defensa para acelerar la producción de misiles en varias de sus plantas principales. Según explicó la compañía, el objetivo es responder a la creciente demanda global de armamento avanzado, permitiendo que las entregas se realicen de manera mucho más rápida y eficiente frente a las amenazas actuales.
Los acuerdos firmados tienen una duración prevista de siete años y se centran en armas clave para la defensa aérea y marítima. Entre el equipo solicitado se encuentran versiones modernas del famoso proyectil Tomahawk, el cual es disparado desde barcos y submarinos para atacar objetivos a gran distancia. También se incluye el AMRAAM, un proyectil aire-aire guiado por radar que ya es el más utilizado a nivel mundial, junto con varios modelos de interceptores diseñados para destruir amenazas en pleno vuelo.
Planes para duplicar la capacidad de los misiles
El plan a largo plazo del gobierno estadounidense es multiplicar por dos, e incluso por cuatro, la cantidad de municiones disponibles en su arsenal. Se estima que, gracias a estos nuevos contratos, la fabricación de proyectiles Tomahawk superará las mil unidades cada año. Por otro lado, los modelos AMRAAM alcanzarán un ritmo de al menos 1,900 unidades anuales, mientras que los interceptores SM-6 deberán superar los 600 ejemplares para cubrir las necesidades estratégicas de las fuerzas armadas.
Para lograr estas metas tan ambiciosas, Raytheon pondrá a trabajar al máximo sus fábricas ubicadas en ciudades como Tucson, Huntsville y Andover. El Tomahawk sigue siendo la herramienta favorita de los militares estadounidenses para ataques de precisión debido a su enorme alcance de 1,600 kilómetros. Con la creación de armamento a esta escala, Estados Unidos busca asegurar que sus tropas tengan siempre la primera opción de respuesta ante cualquier grupo hostil en cualquier rincón del planeta.
Crecimiento histórico en la industria de misiles
El aumento en la demanda de estas armas ha provocado que las carteras de pedidos de las empresas de defensa alcancen niveles récord. Tan solo en el tercer trimestre de 2025, Raytheon cerró un contrato histórico de 2,100 millones de dólares para el programa AMRAAM, el mayor en tres décadas. Este auge se debe principalmente al incremento de las tensiones políticas y conflictos en diversas regiones del mundo, lo que obliga a las potencias a mantener una provisión de proyectiles constante y actualizada.

Lockheed Martin, la principal competidora de Raytheon, también ha firmado acuerdos similares para cuadruplicar la producción de sus sistemas de defensa THAAD. Este sistema de gran altitud es considerado uno de los más avanzados que existen y su meta es fabricar 2,000 unidades anuales en los próximos siete años. Toda esta actividad industrial refleja una transformación profunda en el sector militar, donde la prioridad absoluta es la rapidez y el volumen de entrega de tecnología de combate de última generación.






