
El periodista Gustavo Adolfo Infante aseguró que fue él quien recomendó a Imelda Tuñón el uso de un implante de naltrexona como parte del tratamiento para atender los problemas de adicción de Julián Figueroa, hijo de la actriz Maribel Guardia, en medio de la controversia familiar y mediática que rodea el caso. Las declaraciones fueron realizadas durante la emisión del 4 de febrero de 2026 del programa Sale el Sol.
Infante explicó que hizo la recomendación al notar que Julián Figueroa atravesaba dificultades relacionadas con el consumo de alcohol, aunque afirmó que en ese momento desconocía que también existieran problemas con otras sustancias. Detalló que el implante de naltrexona se coloca en Torreón, Coahuila, y que la intención era ayudar a reducir el deseo de consumo mediante un suministro constante del medicamento.
De acuerdo con el periodista, Imelda Tuñón habría contactado a Maribel Guardia, quien posteriormente se comunicó con Omar Villarreal, director del centro Líberate Laguna, para coordinar el procedimiento. Según la versión presentada en el programa, fue Marco Chacón, esposo de Maribel Guardia, quien trasladó a Julián Figueroa a Torreón para la colocación del implante.
Infante relató que el personal del centro médico habría solicitado que Julián permaneciera al menos dos semanas internado para complementar el tratamiento con terapia, sin embargo, aseguró que Marco Chacón decidió no dejarlo y regresarlo a la Ciudad de México. Este punto es uno de los principales ejes de la controversia actual.
Durante la conversación en Sale el Sol, la periodista Ana María Alvarado intervino para señalar que, independientemente del tratamiento, Julián Figueroa era un adulto de 27 años y que ninguna terapia puede ser efectiva sin la voluntad del paciente. Tanto Alvarado como Infante coincidieron en que Maribel Guardia y Marco Chacón habrían actuado con la intención de ayudar, aunque el resultado no fue el esperado.
El tema se da en un contexto de conflicto familiar, mediático y legal, luego de que Imelda Tuñón, viuda de Julián Figueroa, responsabilizara públicamente a Marco Chacón por el manejo del tratamiento y por las consecuencias en la salud del cantante, a quien atribuye un deterioro progresivo tras la colocación del implante. En redes sociales, Tuñón ha señalado que Julián continuó consumiendo sustancias y que posteriormente presentó convulsiones, parálisis parcial e incluso un infarto, lo que, según su versión, derivó en su fallecimiento.
A esto se suma la filtración de un video que muestra una discusión entre Tuñón y Figueroa, tras lo cual la actriz acusó a Marco Chacón de tener control del teléfono de Julián y de haber entregado el material a los medios. Imelda Tuñón anunció que buscará proceder legalmente con base en la Ley Olimpia, al considerar que se vulneró su privacidad.
Especialistas señalan que la naltrexona es un medicamento utilizado para tratar la dependencia al alcohol y a los opioides, y que su implante puede ayudar a reducir recaídas; sin embargo, no sustituye la terapia psicológica ni elimina los síntomas de abstinencia, por lo que su eficacia depende del compromiso del paciente y del acompañamiento médico adecuado.
La polémica continúa abierta, mientras las declaraciones de los involucrados mantienen el caso en el centro de la atención pública.






