
3 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El gobierno de Rusia lanzó una advertencia este martes sobre la situación «peligrosa» en la que se encuentra la seguridad global, debido a que el último acuerdo de limitación de armamento entre Moscú y Washington está por vencer esta semana. Conocido como Nuevo START, este documento es el único que mantiene reglas claras sobre cuántas armas atómicas pueden tener las dos potencias más grandes del planeta. Si no se llega a un pacto antes del jueves, el mundo se quedará sin un freno legal que controle estos arsenales, lo que genera una gran incertidumbre internacional.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, informó que han propuesto a Estados Unidos una extensión de un año para mantener el orden, pero lamentó que aún no han recibido una respuesta oficial. Según Peskov, la falta de este documento de control atómico dejaría a las naciones en una posición de vulnerabilidad nunca antes vista. Aunque el presidente Donald Trump llegó a decir que prorrogar el acuerdo era una buena idea, hasta el momento no se han tomado medidas concretas para evitar que las restricciones dejen de existir de manera definitiva.
Antecedentes y límites del armamento estratégico
El Nuevo START fue firmado en el año 2010 con el objetivo de reducir casi un 30 por ciento las armas ofensivas desplegadas por ambos países en comparación con años anteriores. Este pacto de supervisión de ojivas establece límites estrictos, como un máximo de 800 lanzadores y bombarderos, además de 1,550 cabezas nucleares listas para usarse. Sin embargo, las inspecciones que permitían verificar que se cumplieran estas reglas se detuvieron durante la pandemia y no se retomaron con éxito debido a las fuertes tensiones políticas actuales.
A pesar de que Rusia decidió congelar su participación en el tratado en 2023, las autoridades aseguran que han seguido respetando de forma voluntaria los límites de armamento establecidos. No obstante, la desconfianza ha crecido, ya que Moscú acusa a Estados Unidos de poner trabas para que los inspectores rusos vigilen las bases en suelo estadounidense. Esta falta de transparencia ha provocado que el diálogo se rompa, poniendo en riesgo un equilibrio que ha tardado décadas en construirse para evitar un conflicto de escala mundial.
Tensiones militares recientes y el futuro global
La situación se ha vuelto más tensa tras las pruebas militares realizadas por Rusia en 2025, donde puso a prueba nuevos portaviones con capacidad para cargar armas potentes, aunque sin ojivas activas. En respuesta, Donald Trump ordenó acercar dos submarinos nucleares a territorio ruso, lo que demuestra que la falta de un tratado de restricción nuclear vigente está empujando a ambos bandos a mostrar su fuerza militar. Sin un papel firmado que los obligue a dialogar, el riesgo de un error de cálculo o una carrera armamentista aumenta considerablemente cada día.






