
3 de Febrero del 2026.- El gobierno de Rusia ha expresado una profunda preocupación debido a que el último acuerdo vigente que limita las armas nucleares con Estados Unidos está a punto de vencer. Según Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, la propuesta lanzada por el presidente Vladímir Putin para extender este pacto por un año más sigue esperando una respuesta oficial de Washington. La falta de comunicación entre las dos potencias nucleares más grandes genera una incertidumbre que podría afectar la estabilidad de todo el planeta en los próximos días.
La situación es crítica porque el documento actual tiene como fecha de vencimiento este jueves 5 de febrero de 2026. Si no se llega a un acuerdo de último minuto, el mundo entrará en una etapa donde no existirá un control real sobre cuántas ojivas nucleares puede tener cada país. El Kremlin insiste en que el acuerdo START III es el pilar fundamental para evitar una carrera armamentista sin límites, y advierte que quedarse sin este marco legal es una decisión muy negativa para la seguridad colectiva.
Un pacto histórico para el control de armas
Este convenio, también identificado como el pacto estratégico START III, fue firmado originalmente en el año 2010 por los líderes de aquel entonces, Barack Obama y Dmitri Medvédev. Su objetivo principal era establecer límites claros: ninguna de las dos naciones puede exceder las 1,550 ojivas nucleares operativas ni los 800 lanzadores. Aunque en 2021 se logró una prórroga de cinco años, las tensiones políticas actuales han puesto este mecanismo de supervisión en la cuerda floja, justo antes de su expiración definitiva.
A pesar de que Rusia suspendió su participación activa en el pacto a inicios de 2023, siempre manifestó que respetaría los límites numéricos de armas mientras el documento estuviera vigente. El problema actual radica en que, sin una extensión formal del convenio nuclear START III, ambas naciones quedarían libres de fabricar y desplegar tanto equipo bélico como deseen. Moscú asegura que su propuesta de un año extra busca dar tiempo para negociar un nuevo contrato más moderno y adaptado a la realidad actual.
La postura de Estados Unidos frente al desarme
Desde el lado estadounidense, la respuesta ha sido ambigua y ha cambiado con el paso de los meses. Aunque en un principio el presidente Donald Trump mencionó que la extensión propuesta por Rusia parecía una «buena idea», no se han tomado pasos concretos para formalizarla. Esta falta de interés preocupa a los expertos en diplomacia, ya que el tratado de armas START III es la única herramienta que permite realizar inspecciones y verificar que ninguno de los dos países esté haciendo trampa con su arsenal.






