
3 de Febrero del 2026.- El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) anunció este martes la captura de un ciudadano extranjero de 29 años en las inmediaciones de Moscú. Según las autoridades, este individuo tenía la misión de ejecutar un atentado en una instalación energética siguiendo órdenes directas de grupos vinculados a los servicios especiales de Kiev. La detención se produjo antes de que el sospechoso lograra activar sus planes, lo que evitó posibles daños críticos al suministro de energía de la región y a la seguridad de la población civil cercana.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el joven fue contactado y reclutado mediante la aplicación de mensajería Telegram. Un miembro de una organización considerada terrorista por Rusia fue el encargado de darle las instrucciones necesarias para ingresar al país y preparar el atentado en una instalación energética. El plan final del detenido era huir hacia territorio ucraniano tras cumplir con el sabotaje para unirse activamente a los combates contra el ejército ruso, según los informes oficiales del organismo de seguridad.
Evidencias y confesión del plan de sabotaje
Durante el operativo de captura, los agentes del FSB lograron incautar un artefacto explosivo de fabricación casera que pesaba aproximadamente 5 kilogramos. Además de la potente carga, se encontró un teléfono celular que contenía mensajes detallados con su supervisor, donde se discutían los pasos a seguir para concretar el atentado en una instalación energética. Tras ser interrogado, el hombre confesó su participación en los preparativos del ataque, admitiendo que actuaba bajo el encargo de grupos extremistas que operan en favor de los intereses de Ucrania.
A raíz de estas pruebas y la declaración del detenido, la justicia rusa ha procedido a abrir múltiples causas penales en su contra por cargos relacionados con terrorismo y sabotaje. Este caso resalta la vigilancia constante sobre las infraestructuras críticas, ya que cualquier atentado en una instalación energética podría causar apagones masivos y afectar la vida diaria de miles de personas. Las autoridades han reforzado la seguridad en plantas eléctricas y estaciones de gas para prevenir futuras amenazas de naturaleza similar.
Otros intentos de ataques terroristas frustrados
Este suceso no es un hecho aislado, ya que el FSB también reportó recientemente haber evitado otra tragedia en la península de Crimea. En ese caso, se trataba de un ataque contra la sede de seguridad que incluía una táctica aún más oscura: el autor no sabía que la bomba lo mataría a él también. A diferencia del plan de atentado en una instalación energética en Moscú, el sospechoso en Crimea estaba siendo utilizado como un atacante suicida sin su conocimiento, lo que demuestra la peligrosidad de los métodos empleados en este conflicto.






