
2 de Febrero del 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este lunes a la prensa internacional al expresar que su percepción sobre el mandatario colombiano, Gustavo Petro, ha dado un giro positivo. Durante una breve declaración en la Casa Blanca, el líder estadounidense afirmó que, aunque el pasado estuvo marcado por fuertes tensiones, el comportamiento de su homólogo ha sido «realmente amable» en los últimos meses. Este cambio de actitud ocurre justo antes de la reunión oficial programada para este 3 de febrero en la capital norteamericana.
Para muchos analistas, esta opinión sobre Gustavo Petro representa un alivio en las tensas relaciones diplomáticas que ambos países han mantenido recientemente. Trump mencionó que el mandatario suramericano dejó atrás sus críticas constantes, especialmente después de las operaciones militares realizadas en Venezuela, lo que facilitó un acercamiento. «Ha cambiado mucho de actitud y tengo muchas ganas de verlo», señaló el mandatario, subrayando que espera tener una reunión productiva para tratar temas que afectan a toda la región.
Los temas centrales del encuentro bilateral
Uno de los puntos más críticos que se tocarán durante la reunión será el combate al narcotráfico, un tema donde la percepción sobre el mandatario colombiano ha sido históricamente estricta por parte de Washington. Trump adelantó que hablarán directamente sobre el flujo de sustancias ilícitas, señalando que desde Colombia sale una cantidad alarmante de drogas hacia territorio estadounidense. A pesar de la seriedad del asunto, el tono del presidente fue optimista, insistiendo en que la disposición actual de Petro permite visualizar acuerdos que antes parecían imposibles.
Este acercamiento busca dejar atrás meses de hostilidades donde se llegaron a imponer sanciones y se retiraron visas a altos funcionarios. El cambio en la valoración del presidente Petro por parte de la administración Trump es visto como una oportunidad para recomponer los nexos que se deterioraron tras la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas. Ambos líderes parecen estar dispuestos a limar asperezas, priorizando la estabilidad política y económica de sus naciones por encima de las diferencias ideológicas que los separaron el año pasado.






