
2 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Costa Rica ha definido su futuro político en una jornada democrática que marca la continuidad del actual proyecto de gobierno. La candidata oficialista, Laura Fernández, se alzó con la victoria en las elecciones presidenciales celebradas este domingo, logrando evitar una segunda vuelta electoral. Con un respaldo cercano al 50% de los votos válidos, la politóloga de 39 años logró convencer a una gran parte del electorado que buscaba mantener el rumbo económico y social del país bajo la bandera del derechista Partido Pueblo Soberano.
Este resultado coloca a la presidenta electa Fernández en una posición de gran fortaleza política para los próximos cuatro años. El conteo preliminar de las mesas escrutadas muestra una ventaja amplia y clara sobre su rival más cercano, el economista Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional, quien no logró alcanzar el 30% de los sufragios. La rapidez con la que se confirmaron las cifras permitió que los seguidores de la ganadora salieran a las calles a celebrar lo que consideran una ratificación del modelo de gestión actual.

Apoyo regional y metas de gobierno
Tras confirmarse la tendencia irreversible, el reconocimiento internacional no se hizo esperar, destacando el mensaje del mandatario salvadoreño Nayib Bukele. El presidente de El Salvador felicitó a la nueva mandataria costarricense mediante una llamada telefónica, expresando sus mejores deseos para el pueblo hermano de Costa Rica. Este acercamiento subraya la importancia de las relaciones bilaterales en Centroamérica y sugiere una posible alineación en temas de seguridad y economía entre ambas naciones durante el periodo 2026-2030.

Durante su campaña, la ganadora de los comicios enfatizó que su prioridad será fortalecer la economía y combatir la inseguridad mediante políticas de mano dura. Su discurso resonó fuertemente en las provincias costeras y zonas rurales, donde la promesa de mayor inversión y control fronterizo fue clave para su ascenso. Ahora, con el mandato popular en sus manos, se prepara para recibir la banda presidencial el próximo 8 de mayo, convirtiéndose en una de las gobernantes más jóvenes en la historia del país.
Un cambio en la asamblea legislativa
Además del éxito en la papeleta presidencial, la postulación victoriosa oficialista parece haber arrastrado un importante apoyo para sus diputados en el Congreso. Esto facilitaría enormemente la agenda legislativa de la administración entrante, permitiendo que las reformas propuestas en campaña fluyan con menor resistencia. El país espera ahora ver cómo se traducen estas promesas en realidades concretas que mejoren el costo de la vida y la seguridad ciudadana, los dos temas que más preocuparon a los votantes durante el proceso.






