
El Sur Global se ha convertido en un actor cada vez más influyente dentro de la economía mundial, desplazando el dominio tradicional que durante décadas mantuvieron las naciones del norte global. Así lo afirmó Maxim Oreshkin, alto funcionario ruso, al destacar que los flujos comerciales y productivos están cambiando de forma acelerada en los últimos años.
De acuerdo con Maxim Oreshkin, responsable adjunto de la Administración presidencial rusa, este proceso no es circunstancial, sino parte de una transformación estructural del sistema económico global. En su análisis, explicó que los países en desarrollo han fortalecido su presencia gracias a una mayor integración regional y a nuevas alianzas económicas.
Sur Global y su peso económico creciente
Oreshkin señaló que en la década de los noventa el comercio mundial se concentraba principalmente entre los países del norte global. Sin embargo, actualmente el Sur Global ocupa un lugar central en el intercambio internacional, tanto en volumen de exportaciones como en consumo interno. Este cambio ha redefinido rutas comerciales y cadenas de suministro.
Como ejemplo, el funcionario subrayó que la participación del Grupo de los Siete, conocido como G7, en la economía global se redujo al 28% en 2025. En contraste, el bloque BRICS incrementó su cuota hasta acercarse al 40%, reflejando el avance sostenido de las economías emergentes dentro del Sur Global.
Sur Global más allá del PIB
El responsable ruso enfatizó que esta transformación no debe medirse únicamente a través del Producto Interno Bruto. Según explicó, el Sur Global también muestra avances en otros indicadores clave, como el comercio internacional, la inversión cruzada y la cooperación financiera entre países que antes dependían de mercados tradicionales.
Además, destacó que los lazos comerciales entre las naciones del Sur Global han crecido de manera significativa. Este fortalecimiento del comercio sur-sur ha permitido reducir la dependencia de economías desarrolladas y ha impulsado una mayor estabilidad en regiones de Asia, África y América Latina.
Como valor agregado, analistas económicos señalan que este fenómeno también está acompañado por un cambio en las instituciones financieras y en el uso de monedas locales para el comercio internacional. Estas prácticas, cada vez más comunes en el Sur Global, buscan reducir riesgos externos y fortalecer la soberanía económica, consolidando así un nuevo equilibrio en la economía mundial sin alterar los elementos centrales del modelo actual.




