
El intenso frío que azota el noreste de los Estados Unidos ha generado situaciones de emergencia poco comunes en la ciudad de Nueva York. Recientemente, el Departamento de Seguridad Nacional difundió imágenes impactantes donde se observa un buque policial neoyorquino completamente inmovilizado en medio del río Hudson. La embarcación, que realizaba labores de patrullaje de rutina, se vio sorprendida por el rápido avance de las placas de hielo que cubrieron la superficie del agua debido a las temperaturas extremas.
La situación climática en la región ha llegado a niveles críticos, registrando temperaturas que alcanzan los 20 grados bajo cero en diversas zonas. Este congelamiento repentino del río bloqueó por completo la navegación del navío de seguridad pública, dejando a la tripulación a merced del clima gélido hasta que se activaron los protocolos de auxilio. La gruesa capa de hielo resultó ser demasiado fuerte para los motores convencionales de la unidad, lo que obligó a una intervención inmediata de las autoridades federales.
Rescate de la embarcación policial atrapada por la Guardia Costera
Para solucionar el incidente, la Guardia Costera de los Estados Unidos tuvo que desplegar una unidad especializada capaz de romper las barreras sólidas del río. El video del rescate muestra cómo el equipo de salvamento maniobra para liberar al transporte acuático de oficiales que se encontraba rodeado por bloques de hielo de gran espesor. Gracias a la rápida respuesta, se logró remolcar la unidad hacia una zona segura, evitando daños mayores a la estructura del casco o riesgos para la integridad de los agentes a bordo.
Este incidente es solo una muestra de la fuerza con la que la tormenta invernal ha golpeado al país, dejando consecuencias devastadoras en múltiples estados. Además del problema con el patrullero marítimo oficial, se reporta que más de 800,000 hogares se han quedado sin el servicio de energía eléctrica debido a la caída de postes y cables. La acumulación de nieve y el hielo en las pistas también han provocado la cancelación de miles de vuelos, dejando a muchísimas personas varadas en los aeropuertos.
El impacto mortal del clima en el bote de patrulla bloqueado
Lamentablemente, esta ola de frío ártico ya se considera una de las más peligrosas de los últimos años, con un saldo de al menos 70 personas fallecidas. El caso del vehículo marino de la policía sirve como un recordatorio de que incluso los equipos mejor preparados pueden verse vulnerados por el poder de la naturaleza. Las autoridades han pedido a la población que evite acercarse a las zonas costeras o intentar navegar en embarcaciones pequeñas, ya que el hielo puede formarse en cuestión de minutos bajo estas condiciones.
Mientras las labores de limpieza continúan, los meteorólogos advierten que las bajas temperaturas podrían mantenerse durante los próximos días, complicando aún más la situación. La recuperación del barco de vigilancia neoyorquino ha sido destacada como un éxito logístico, pero el estado de alerta persiste en toda la costa este. Por ahora, el tráfico fluvial en el río Hudson permanece restringido para evitar que otros barcos corran la misma suerte y queden atrapados en las peligrosas trampas de hielo que flotan en el agua.






