
29 de Enero del 2026.- La reciente crisis financiera de la compañía estadounidense First Brands Group ha desatado una ola de incertidumbre en el sector industrial mexicano, afectando directamente a 15 plantas maquiladoras. Debido a esta bancarrota de la firma estadounidense, más de 5 mil trabajadores en ciudades estratégicas como Ciudad Juárez, Matamoros y Mexicali enfrentan la pérdida de sus empleos y prestaciones básicas. Ante la falta de respuestas claras, los empleados han iniciado paros y protestas para exigir que se respeten sus derechos y se garantice el pago de sus ahorros e indemnizaciones.
El panorama laboral es complejo, ya que las investigaciones del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral revelaron que casi ninguna de las plantas afectadas contaba con un contrato colectivo de trabajo vigente. Esta situación deja a los trabajadores en una posición de vulnerabilidad frente al cese de operaciones del corporativo, dificultando la negociación de liquidaciones justas. Hasta el momento, solo la planta Tridonex-Cardone cuenta con un respaldo sindical formal para enfrentar el cierre masivo que dejó a 1,400 personas sin sustento en Tamaulipas.
Crisis y cierres de plantas en la frontera norte
En Ciudad Juárez, la situación es crítica con el cierre confirmado de cinco fábricas, entre ellas Hopkins, Centric Parts y JST Stop Tech. El impacto de esta insolvencia financiera del grupo ha provocado que organizaciones sindicales soliciten embargos precautorios de la maquinaria y las instalaciones para asegurar que existan bienes con los cuales pagar a los obreros. Existen al menos otras dos plantas que, aunque siguen operando, se encuentran en alto riesgo de suspender sus labores en los próximos días debido a la falta de liquidez de la matriz en Estados Unidos.
Por otro lado, en Mexicali, cerca de 400 empleados de la marca Autolite han manifestado su descontento por las repercusiones económicas derivadas de la mala administración de la dirección ejecutiva. Es importante señalar que esta quiebra de la compañía matriz se formalizó bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos en septiembre de 2025. Los reportes internacionales indican que el colapso no fue por falta de mercado, sino por decisiones financieras internas que terminaron por asfixiar a las filiales mexicanas dedicadas a la manufactura de autopartes.






