
Corea del Norte ha vuelto a captar la atención del mundo tras realizar una prueba de armamento de última tecnología bajo la supervisión directa de sus líderes. En esta ocasión, el ejército norcoreano puso a prueba una versión mejorada de su sistema KN-25, un lanzacohetes de 600 mm que destaca por su enorme tamaño y capacidad destructiva. Este ensayo militar se llevó a cabo en un momento de gran agitación política en la región, lo que ha encendido las alarmas en los países vecinos que vigilan de cerca cada movimiento de este tipo.
Durante la jornada de pruebas, el mandatario Kim Jong Un destacó que esta nueva versión del equipo no es simplemente una actualización menor, sino un salto importante en su estrategia de defensa. Según las declaraciones oficiales, este sistema de proyectiles múltiples cuenta ahora con una movilidad mucho más ágil, lo que le permite desplazarse rápidamente por diferentes terrenos. Además, se ha trabajado intensamente en su puntería, logrando que los impactos sean mucho más exactos que en modelos anteriores, reduciendo el margen de error en combate.

Innovación tecnológica en el equipo de lanzamiento norcoreano
Una de las características que más ha sorprendido a los analistas internacionales es la inclusión de un avanzado sistema de autoguía en los proyectiles. Esto significa que cada pieza lanzada desde este lanzacohetes de gran calibre puede ajustar su trayectoria por sí misma para alcanzar el objetivo deseado con mayor eficacia. Esta tecnología busca asegurar que el arma sea útil incluso en situaciones de guerra moderna, donde la precisión es un factor determinante para el éxito de cualquier misión militar o de protección de fronteras.
Además, Kim Jong Un aseguró que el diseño de este nuevo armamento de cohetes múltiples está pensado para resistir cualquier tipo de bloqueo o interferencia externa. En la actualidad, muchos ejércitos utilizan señales electrónicas para desviar misiles o confundir sus sistemas de navegación, pero esta versión mejorada estaría blindada contra esos ataques. Esto le otorga una ventaja estratégica considerable, ya que garantiza que los proyectiles lleguen a su destino sin ser detenidos por sistemas de defensa electrónica enemigos.
Detalles de la prueba con el lanzacohetes de 600 mm
En cuanto a los detalles técnicos del ejercicio, se informó que se lanzaron alrededor de cinco misiles divididos en dos rondas consecutivas de disparo. Los proyectiles recorrieron una distancia de entre 350 y 400 kilómetros antes de caer en las zonas designadas, demostrando que el poder de fuego múltiple tiene un alcance suficiente para cubrir áreas estratégicas importantes. Este rango de distancia pone en alerta a las bases militares cercanas, ya que confirma la capacidad de respuesta rápida que tiene el país ante cualquier amenaza percibida.








