
Un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), bajo la dirección del reconocido científico Mariano Barbacid, ha marcado un antes y un después en la medicina moderna. Los expertos han conseguido la eliminación completa de tumores de adenocarcinoma ductal pancreático en diversos modelos de ratones. Este logro es especialmente relevante porque se trata de uno de los tumores más agresivos que existen, con una tasa de mortalidad que actualmente supera el 90% en los pacientes humanos diagnosticados.
Para alcanzar este éxito, los científicos implementaron una estrategia basada en la combinación de tres fármacos específicos que atacan directamente los puntos débiles de la enfermedad. Esta terapia utiliza un inhibidor de KRAS, uno de EGFR y un degradador de STAT3, logrando bloquear las vías que permiten el crecimiento del tumor pancreático. Al atacar simultáneamente estos frentes, el tratamiento logra frenar al oncogén KRAS, que es el principal responsable de la multiplicación descontrolada de las células cancerígenas en este tipo de órganos.
Resultados prometedores contra el carcinoma de páncreas
Los datos obtenidos durante el estudio preclínico son sumamente esperanzadores para la comunidad médica internacional, ya que mostraron una regresión total de los tumores sin que se observaran recaídas. Además de la desaparición de las masas cancerosas, los animales mostraron un aumento significativo en su supervivencia. Lo más destacable es que esta combinación de medicamentos no generó toxicidades graves, lo que sugiere que el tratamiento contra este tipo de afección oncológica pancreática podría ser seguro en el futuro.

Aunque los resultados son impactantes, los investigadores han sido cautelosos al explicar que todavía se encuentran en una fase inicial de pruebas con ratones y células humanas. Sin embargo, estos hallazgos sientan las bases fundamentales para diseñar terapias combinadas mucho más efectivas que las actuales. La comunidad científica ve en este trabajo un camino real para mejorar el pronóstico de quienes sufren de un adenocarcinoma de páncreas, una enfermedad que históricamente ha tenido muy pocas opciones de cura.
El futuro de la terapia para el mal oncológico de páncreas
El siguiente paso lógico para el equipo del CNIO es llevar estos descubrimientos hacia los ensayos clínicos con personas, lo cual podría ocurrir en unos pocos años. Este proceso dependerá totalmente de la obtención de financiamiento adecuado y de las aprobaciones por parte de las agencias reguladoras de salud. Es un proceso largo, pero la desaparición total del tumor de páncreas en los modelos de laboratorio ofrece una luz de esperanza que no se había visto en décadas de investigación sobre esta patología.






