
28 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Expertos e investigadores de salud proponen un cambio radical en la forma de atender a los mexicanos: integrar formalmente los consultorios adyacentes a farmacias a la red de servicios del Gobierno federal. Aunque anteriormente fueron criticados por autoridades, un nuevo estudio del Instituto Nacional de Salud Pública sugiere que estos locales son una pieza clave para cubrir el rezago de atención médica en el país. La propuesta busca que el IMSS-Bienestar pueda apoyarse en estos espacios para atender de forma rápida a quienes no tienen seguro social.
La realidad de los datos muestra que, mientras las clínicas públicas han disminuido su capacidad, el crecimiento de los consultorios de farmacia adyacentes ha sido constante y acelerado en todo el territorio nacional. Actualmente, estos lugares ya resuelven problemas de salud cotidianos, ofreciendo cerca de 12 millones de consultas al mes. Esto significa que casi una tercera parte de la atención médica de primer contacto en México ocurre en estos pequeños locales, debido a su cercanía y rapidez.
Una alternativa para desahogar el sistema de salud
Para los pacientes, la opción de usar los servicios médicos de farmacias adyacentes resulta muy atractiva por el acceso oportuno y el trato recibido. El estudio destaca que la gente valora positivamente estos servicios porque evitan las largas esperas de los hospitales públicos. Al delegar enfermedades sencillas, como gripes o infecciones estomacales, a estos consultorios, el sistema público podría concentrar sus esfuerzos y recursos en atender padecimientos mucho más graves y complejos.
Además, los representantes del sector privado, como la Asociación Nacional de Farmacias de México, han mostrado su disposición para dialogar con el gobierno. Señalan que la incorporación de los consultorios vinculados a farmacias bajo convenios oficiales ayudaría a alcanzar la cobertura universal de salud. La idea es que el gobierno pueda «comprar» estos servicios ambulatorios mediante protocolos establecidos, garantizando que el personal médico esté bien capacitado y cuente con la regulación necesaria.
Realidad actual y cumplimiento de normas
A diferencia de las opiniones pasadas que cuestionaban la calidad de estos sitios, registros recientes de Cofepris indican que casi la totalidad de estos espacios médicos de farmacia cumplen con las normas oficiales de operación. Durante la pandemia, estos lugares demostraron su valor al atender a millones de personas cuando las instituciones públicas estaban saturadas. Esto refuerza la idea de que ya son una parte activa de la salud en México, solo falta formalizar su unión con el sector público.
Finalmente, la propuesta aclara que sumar estos establecimientos de salud en farmacias no busca debilitar a las instituciones del Estado, sino fortalecerlas. Con la tendencia actual de crecimiento, se han convertido en proveedores de salud indispensables que ya tienen la infraestructura lista para trabajar. Integrarlos al IMSS-Bienestar permitiría que más mexicanos reciban atención médica digna y a tiempo, aprovechando que ya existe un consultorio prácticamente en cada esquina del país.






