
28 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. En Tamaulipas, las enfermedades del corazón representan un grave problema de salud pública, cobrando la vida de más de 6 mil 600 personas cada año. Actualmente, sobrevivir a un infarto en un lugar público depende casi totalmente del azar o de la suerte de estar cerca de un hospital. Por esta razón, los diputados locales analizan una propuesta para que la protección cardiaca sea obligatoria en edificios donde se reúna mucha gente, buscando que la ayuda médica llegue en los primeros segundos de la emergencia.
La iniciativa fue presentada por el diputado Pepe Schekaiban, quien propone cambios importantes a la Ley de Salud del estado. El plan consiste en que cualquier edificio, ya sea una oficina de gobierno o un negocio privado que reciba a más de 150 personas, deba tener un desfibrilador. Además de contar con el aparato, la ley exigiría que el lugar tenga trabajadores entrenados para usarlo, garantizando que el cuidado del corazón sea una realidad inmediata para cualquier ciudadano en peligro.
Beneficios de contar con equipos de emergencia
El uso de un Desfibrilador Externo Automático (DEA) puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, ya que estos aparatos analizan el ritmo del corazón y lanzan una descarga si es necesario. Según los datos presentados en el Congreso, usar estos equipos a tiempo aumenta hasta un 70 por ciento las posibilidades de que una persona sobreviva a un paro. Implementar esta seguridad cardiovascular en todo el estado permitiría que el flujo de sangre se restablezca rápido, evitando daños permanentes en el cerebro o el fallecimiento de la persona.
Actualmente, estos dispositivos son muy escasos en Tamaulipas y solo se encuentran en lugares muy específicos como aeropuertos o grandes fábricas de Altamira. El objetivo de esta nueva norma de prevención cardiaca es que los desfibriladores lleguen a plazas comerciales, cines y oficinas administrativas. De esta forma, la atención médica sale de los hospitales y se instala en las calles, donde ocurren la mayoría de los casos de emergencia que hoy no son atendidos a tiempo.
Una medida para reducir la desigualdad en salud
El diputado Schekaiban destacó que esta propuesta no solo busca comprar equipos, sino crear un estándar mínimo de salud para todos los tamaulipecos. Al hacer obligatoria la asistencia cardiaca temprana, se busca que cualquier persona, sin importar su nivel económico, tenga la misma oportunidad de ser rescatada. La iniciativa ya fue enviada a las comisiones del Congreso para ser estudiada a fondo, tomando en cuenta que el derecho a la vida y a la salud está protegido por la Constitución.
Si la ley se aprueba, Tamaulipas se pondría a la vanguardia en políticas de salud preventiva en el país. Los expertos coinciden en que cada minuto que pasa sin atención durante un infarto reduce drásticamente las esperanzas de vida, por lo que la respuesta ante paros cardiacos debe ser una prioridad estatal. Mientras los diputados debaten, la población espera que esta medida pronto se convierta en una realidad que brinde tranquilidad a las miles de familias que visitan lugares concurridos cada día.
La «Cadena de Supervivencia» y la tecnología inteligente
Un dato fundamental que complementa esta iniciativa es el concepto de la «Cadena de Supervivencia». Para que la ley sea efectiva, no basta con el equipo; los nuevos desfibriladores propuestos cuentan con tecnología de voz que guía al usuario paso a paso, incluso si no sabe medicina. Además, la información técnica sugiere que el costo de mantenimiento de estos equipos es bajo (la batería dura hasta 4 años), lo que facilita que pequeños centros comerciales puedan cumplir con la ley sin que represente un gasto excesivo, permitiendo que la red de auxilio sea realmente amplia y funcional en todo Tamaulipas.



