
27 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La confianza de los ciudadanos en el partido oficialista ha mostrado un retroceso evidente durante los últimos dos años bajo la administración de Salomón Jara Cruz. Aunque Oaxaca fue considerado en su momento el segundo estado más fiel al movimiento, los resultados de la reciente jornada de revocación de mandato cuentan una historia distinta. El capital político de Morena parece estarse diluyendo, ya que los votos obtenidos en este ejercicio no alcanzaron ni la mitad de lo que se logró en las elecciones presidenciales de 2024.
Para poner las cifras en perspectiva, en la elección donde Claudia Sheinbaum resultó ganadora, la entidad aportó más de un millón 300 mil votos. Sin embargo, en el proceso de revocación actual, apenas se registraron poco más de 550 mil sufragios a favor del gobernador. Esta disminución del capital político de Morena refleja un descontento que ha crecido de forma acelerada, especialmente si se compara con los números que el propio Jara obtuvo cuando ganó la gubernatura en el año 2022.
Derrotas clave en distritos estratégicos y zonas urbanas
El análisis detallado por distritos muestra que la pérdida del capital político de Morena es especialmente grave en las zonas con mayor concentración de personas, como la capital del estado. Hace cuatro años, Oaxaca de Juárez le dio una victoria contundente al actual mandatario; no obstante, en este 2026, la respuesta fue totalmente opuesta, perdiendo la ciudad por un margen amplio de votos. Este fenómeno se repitió en municipios importantes como Santa Lucía del Camino y Santa Cruz Xoxocotlán, donde la oposición logró imponerse.
Incluso en regiones donde el gobierno estatal presumía tener un control absoluto, como el Istmo de Tehuantepec, los números no fueron los esperados. En lugares como Santo Domingo Tehuantepec, el capital político de Morena se desplomó al pasar de una victoria sólida en 2022 a una derrota en este ejercicio democrático. Aunque en algunos distritos como Matías Romero lograron mantener el triunfo, lo hicieron con una cantidad de votos mucho menor a la de procesos anteriores, lo que enciende las alertas internas.
Críticas internas y acusaciones de irregularidades
Benjamín Robles Montoya, comisionado del Partido del Trabajo en la entidad, ha sido uno de los críticos más severos ante esta situación. El líder político afirmó que el gobernador se ha vuelto un peso negativo para el proyecto nacional de la presidenta Sheinbaum debido a los malos resultados. Según su visión, el capital político de Morena se ve afectado por una gestión plagada de anomalías, acusando directamente la existencia de amenazas y compra de votos durante la jornada de votación del pasado domingo.
Finalmente, las voces disidentes dentro de la coalición aseguran que no están en contra del movimiento de transformación, sino de las formas de operar del gobierno estatal. Señalan que el debilitamiento del capital político de Morena en Oaxaca podría poner en riesgo futuros procesos electorales si no se corrige el rumbo de inmediato. La caída en la participación y el cambio de sentido en el voto de miles de oaxaqueños marca un antes y un después en la política del sureste mexicano.
El factor del «voto de castigo» y la deuda pública






