
26 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. El fenómeno de la migración de retiro ha alcanzado niveles históricos en nuestro país, registrando cifras que no se veían desde hace más de tres décadas. Según datos recientes del Departamento de Estado de los Estados Unidos, un total de 487 ciudadanos retirados decidieron mudar su residencia a México durante el último año. Esta tendencia refleja una búsqueda desesperada de alternativas ante la situación económica actual, donde los adultos mayores ven en el territorio nacional una oportunidad única para mantener su calidad de vida tras dejar el mundo laboral.
La razón fundamental detrás de este desplazamiento masivo es el elevado costo de vida en la Unión Americana, el cual ha vuelto insostenible el retiro para la clase media. Mientras que en décadas pasadas el sueño americano permitía terminar los años de trabajo en Florida o California, hoy esos destinos se consideran lujos inalcanzables. México, por el contrario, ofrece una salvación financiera gracias a la cercanía geográfica y a que los recursos de las pensiones rinden mucho más de este lado de la frontera.
El factor económico y la salvación financiera
Expertos en fenómenos migratorios, como Javier Urbano de la Universidad Iberoamericana, señalan que esta movilidad responde a una necesidad matemática. Vivir en Estados Unidos es, en promedio, un 63.3 por ciento más caro que en México, lo que empuja a los jubilados estadounidenses a buscar refugio en municipios mexicanos. La diferencia es especialmente notoria en el pago de alquileres, los cuales pueden ser hasta un 132 por ciento más costosos en el país del norte, consumiendo rápidamente los ahorros de toda una vida.

Esta realidad ha transformado ciudades enteras en centros de recepción para los retirados estadounidenses. Lugares como San Miguel de Allende, Chapala y Los Cabos han visto incrementos exponenciales en su población extranjera en los últimos años. Por ejemplo, en San Miguel de Allende ya se concentran más de 10 mil personas bajo este esquema, quienes encuentran en la amabilidad de la gente local y en la riqueza cultural de nuestro país un entorno ideal para pasar su vejez con dignidad.
Destinos favoritos y adaptación cultural
El caso de Walter, un ex enfermero de 72 años, ilustra perfectamente el sentimiento de esta nueva ola migratoria. Tras analizar opciones en países como Colombia o Costa Rica, él y su esposa eligieron México para no estar tan lejos de sus hijos y nietos. Para los jubilados de Estados Unidos, la adaptación no siempre es sencilla por la barrera del idioma, pero la calidez de la sociedad mexicana y el apoyo de otros compatriotas que ya residen aquí facilitan enormemente el proceso de integración a su nuevo hogar.
Para el año 2020, se estimaba que casi un millón de ciudadanos del país vecino ya vivían en México bajo condiciones de retiro. Esta cifra sigue creciendo debido a que casi la mitad de los trabajadores actuales en la Unión Americana enfrentan un futuro de incertidumbre financiera. De esta manera, los jubilados provenientes de Estados Unidos están redefiniendo el mapa demográfico de varias regiones de México, convirtiendo lo que antes era un destino turístico en su residencia permanente y definitiva.






