
26 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró recientemente en su conferencia de prensa que no existe una intervención directa de agencias extranjeras en operativos dentro del territorio nacional. La mandataria fue enfática al señalar que las instituciones mexicanas mantienen el control de la seguridad y que, en el caso específico del exatleta olímpico, no se trató de una captura por fuerza externa. Esta declaración surge para calmar las dudas sobre la autonomía del país en temas de justicia y combate al crimen organizado.
Según la información oficial, el ciudadano canadiense decidió poner fin a su tiempo en la clandestinidad por cuenta propia. La presidenta explicó que el arresto de Ryan Wedding no fue producto de una persecución violenta en ese momento, sino de una entrega voluntaria. Sheinbaum puntualizó que, aunque el director del FBI visitó México para reuniones de seguridad previamente pactadas, esto no significó que agentes estadounidenses operaran en las calles para ejecutar la detención del fugitivo.
La entrega voluntaria en la embajada de Estados Unidos
Durante «La Mañanera», se mostró una publicación de redes sociales donde el propio acusado informaba a sus seguidores sobre su decisión de enfrentar a la justicia. En el mensaje, se especificaba que el detenido Ryan Wedding caminó por su propio pie hacia la sede diplomática estadounidense ubicada en la Ciudad de México. El texto subrayaba que buscaba garantías para un proceso justo, agradeciendo el apoyo de su familia y colaboradores cercanos antes de quedar bajo custodia de las autoridades.

Este acto de rendición voluntaria ocurrió luego de que el gobierno de México ya hubiera realizado detenciones previas de otros objetivos prioritarios relacionados con la misma red. La mandataria reiteró que, aunque existe un entendimiento de seguridad entre ambos países, el aseguramiento de Wedding se dio bajo términos que respetan los acuerdos diplomáticos. La transparencia en este proceso busca evitar malentendidos sobre la participación de agencias como el FBI en labores que corresponden estrictamente a las fuerzas federales mexicanas.
Trayectoria criminal y acusaciones internacionales
Ryan James Wedding, quien alguna vez representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, se convirtió en uno de los hombres más buscados por el FBI. Tras su carrera deportiva, se presume que lideró una red de tráfico de cocaína que operaba desde Sudamérica hasta Canadá, utilizando a México como un punto estratégico de logística. El proceso de Wedding incluye cargos sumamente graves, como homicidio, intento de homicidio y la operación de una empresa criminal continua que movía toneladas de droga.
Las investigaciones señalan que Wedding habría ordenado asesinatos en Canadá y Colombia debido a deudas relacionadas con el narcotráfico, lo que elevó la recompensa por su captura a 15 millones de dólares. El traslado de Ryan Wedding a manos de la justicia internacional marca el fin de una era para su organización, la cual utilizaba múltiples alias y rutas transnacionales. Con esta resolución, el gobierno de México reafirma que la cooperación internacional debe basarse en el intercambio de información y no en la intervención operativa directa.






